JAVIER BRASSESCO
EL UNIVERSAL
El truco es tan chambón y falto de matices que pudiera
mover a la risa: en varias escuelas adscritas a la Alcaldía
Metropolitana se está entregando a los niños una
merienda que está en unos recipientes en los que se puede
leer: "Cajita Social lista".
Voceros de las redes populares de Caricuao y El Recreo denunciaron
lo que consideran un vil intento de adoctrinar a niños
cuyas edades oscilan entre los cuatro y los once años.
Yuris Blanco, de Caricuao, dijo que como líder comunitario
y sobre todo como madre y como abuela no iba a permitir que
se les intentara lavar el cerebro a los niños: "No estamos
dispuestas a calarnos un adoctrinamiento por el precio de
una comida. Yo tengo 53 años y jamás había
visto que se intentaran estas cosas con los niños", y
anunció que esta semana presentarán formalmente
la denuncia ante la Fiscalía y la Defensoría. "Y
si no nos hacen caso pues llevaremos el caso hasta la Unesco",
advierte.
Leyla Gómez, de la parroquia El Recreo, tiene la misma
queja: "Es vergonzoso que se trate de manipular así a
unas criaturas, que se juegue con el hambre de la gente. Yo
no tengo dinero para enviar a mis niños a un colegio
privado y entonces tengo que soportar este burdo intento de
manipulación".
Denunciaron que no sólo la cajita contiene propaganda,
sino también el plástico que envuelve el pan que
dan a los niños, que dice "Con Chávez un solo gobierno".
Cuentan que las cajas rojas con la merienda ya tienen mucho
tiempo circulando por las escuelas, pero que lo nuevo son
estos mensajes nada subliminales de propaganda política.
Y Blanco relata que los intentos de adoctrinamiento no se
dan sólo en las escuelas sino también en niveles
más avanzados, donde ya la manipulación se ve a
nivel de contenido: "Tengo una hija que estudia noveno grado,
y el primer lapso ni siquiera les pusieron nota porque toda
la materia que vieron tenía que ver con las misiones
y con el socialismo. Para la nota final tuvieron que hacer
un promedio entre el segundo y el tercer lapso. Además
el profesor de Educación Física iba siempre vestido
de rojo con una franela del Che Guevara hasta que los propios
alumnos se quejaron. Los niños tienen que decidir lo
que quieren ser políticamente cuando crezcan, pero sin
coacciones y sin adoctrinamiento".
Una opinión que por lo visto no comparten los funcionarios
de la Alcaldía Mayor.