México.- El cantante español Enrique
Iglesias, que presentó estos días en México
su último álbum en inglés, "Insomniac", planea
sacar otro disco en castellano que grabó de forma simultánea
a finales del año pasado.
"No va a ser tan diferente porque lo he hecho a la vez. Antes
separaba mucho el sonido entre los discos en español
y en inglés, ahora ya no lo quiero volver a hacer", dijo
el artista en entrevista con Efe.
El intérprete justificó ese proceder en que no
desea que haya mucha diferencia entre los temas en inglés
y en castellano en sus conciertos.
"A lo mejor añado un par de temas", aventuró Enrique
Iglesias (Madrid, 1975) respecto del trabajo en español
que ya ha grabado, y apuntó de nuevo a los últimos
meses de 2007 como fecha de lanzamiento, si le da tiempo.
"En Miami hablaba inglés y español y era una mezcla,
siempre he dicho que nunca llegué a dominar el inglés
a la perfección y nunca llegué a dominar tampoco
el español a la perfección", explicó respecto
a su bilingüismo.
La razón del paréntesis musical de tres años
que ha espaciado sus últimos trabajos se debe a que "Insomniac",
el octavo álbum en su carrera, ha sido "un disco difícil".
"Cada vez que había pensado que ya había acabado
el disco, surgía otra canción que llevaba el disco
en otra dirección. Era bastante frustrante, me volvía
loco con eso", relató Iglesias.
Su intención inicial era tomarse un año y medio
o dos años, aunque al final se alargó hasta los
tres.
El cantante espera con ansia su próxima gira mundial,
que quiere comenzar en otoño, que aún no tiene un
itinerario definido.
"Estar de gira es divertidísimo, estás arriba del
escenario, te lo pasas de puta madre, para mí lo difícil
es levantarme a las seis de la mañana y hacer entrevistas",
afirmó el cantante.
Prefiere cantar en países latinos, porque dice que allí
se siente bastante cómodo. De entre ellos destacó
México, que le sirvió de "trampolín" para otros
mercados, entre ellos España, y donde obtuvo un éxito
que le proporcionó seguridad en sus inicios musicales.
Todavía resiente el que su primer disco en inglés
funcionara bien en la mayoría de los mercados excepto
en Inglaterra, país donde "no entraba por completo" y
en el que considera la música es parte importante de
la vida.
"En España (mi música entra) poco a poco, al principio
y a lo mejor hasta ahora, siempre hay ese preconcepto por
mi padre y mi familia, pero eso no se puede evitar", explicó
Enrique, contento con las altas ventas que ha cosechado en
su país de origen.
Sin embargo, reconoció que "una cosa es (entrar) musicalmente"
y otra el concepto que tengan de él como persona, que
"a veces es bueno, a veces es malo".
Del mercado musical español se queda con los compositores
de música pop, a los que coloca entre los mejores del
panorama actual.
Tras doce años de carrera musical y cuarenta millones
de discos vendidos en todo el mundo, no mira el camino a su
espalda, afirmó, sino que prefiere el que tiene delante.
"Siento que tengo más música dentro de mí
que necesito escribir, pero también a veces me pongo
a pensar y digo, ¿éste será mi último
disco?", reveló el cantante.