Bogotá.- Una operación de rescate de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y otros rehenes de las FARC en la selva amazónica de Colombia implica serios riesgos, a pesar de las capacidades técnicas y de inteligencia, advirtieron fuentes militares.
"Yo no veo muy viable intentar en este momento un rescate militar porque esa selva es muy grande. Las condiciones para llegar allá son adversas y no se sabe dónde están", dijo el general retirado Manuel José Bonnet, ex comandante de las Fuerzas Militares, reveló AFP.
El presidente Álvaro Uribe ordenó el viernes a la fuerza pública realizar las operaciones para el rescate, tras la fuga del suboficial de policía John Frank Pinchao, que escapó del campamento donde estaba retenido con Betancourt y otros rehenes.
Pinchao dijo que Marc Gonsalves, Tom Howes y Keith Stansell, rehenes estadounidenses de las FARC, llegaron hace 10 meses al campamento donde estaba recluido junto a Betancourt.
Uribe reiteró su negativa a desmilitarizar temporalmente dos poblados, como exigen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para negociar el intercambio de 56 rehenes por 500 rebeldes presos.
La decisión de Uribe de optar por la vía militar fue rechazada por familiares de los rehenes.
Juan Carlos Lecompte, esposo de Betancourt, rogó al gobierno de Uribe que no lo intente. "Por favor se lo suplico. No al rescate militar. Ya están advertidos que como sepan de que vienen por ella la van a matar", señaló.
El general Bonnet explicó que los riegos de la operación se deben "a que no puede operar bien en un territorio tan extenso", con selvas que dificultan la acción de las tropas y posibilitan refugios a los rebeldes.
Otro general, amparado en el anonimato, dijo que en una operación en estas condiciones "nadie garantiza 100% de éxito".
Los rehenes están cautivos en campamentos en una zona de 54.135 km2 fronteriza con Brasil. En el área se localizan 23 pueblos con 23 lenguas distintas.