VÍCTOR SALMERÓN
EL UNIVERSAL
Gracias al combustible del gasto público, que aumenta
desde 21,8% del PIB en 2000 a un estimado de 34% este año,
al auge del consumo, alimentado por bajas tasas de interés
y, en menor medida, a la inversión, el tren de la economía
venezolana avanza 8,8% en los primeros tres meses de este
año, con lo que acumula catorce trimestres consecutivos
de crecimiento.
Las cifras del Banco Central de Venezuela indican que todos
los sectores, excepto el petrolero, con un descenso de 5,6%
asociado a la merma en la producción, y la minería,
con un declive de 4,9%, muestran resultados favorables.
Desde febrero de 2005, la administración de Hugo Chávez
mantiene estático el valor del dólar en 2.150 bolívares,
con lo que la moneda estadounidense comienza ser percibida
en el mercado como un artículo barato que impulsa las
importaciones hasta niveles récord.
Si bien los consumidores obtienen el beneficio de que pueden
adquirir productos elaborados en el exterior a bajo costo,
el precio a pagar es que la industria, la pieza clave para
generar empleo productivo y diversificar la economía,
marcha a un ritmo más lento que los sectores no expuestos
a la competencia de las importaciones.
Los retrasados
Mientras la construcción crece 26,5%, la banca 26,2%,
el comercio 20,8% y las comunicaciones 18,3%, la industria
manufacturera sólo se expande en 7,8%, lo que incluso
indica una fuerte desaceleración respecto al salto de
12,9% obtenido en el primer trimestre de 2006. 
A pesar del anclaje del dólar, Venezuela registró
en el pasado año la inflación más alta de los
países emergentes, con un acumulado de 17%, mientras
que en Estados Unidos y Colombia, dos de sus principales socios
comerciales, no superó 5%, de tal forma que los empresarios
de estos países, con menos incremento de costos, venden
sus productos en Caracas a un precio inferior al de la industria
manufacturera nacional.
La consecuencia es que el reporte del Banco Central indica
que las importaciones, después de un salto de 46,8% respecto
al primer trimestre de 2006, se ubican en 9 mil 108 millones
de dólares, la magnitud más elevada para un primer
trimestre en los últimos diez años.
Inversión lenta
El BCV precisa que dentro de las torta de las importaciones
, "los bienes de consumo intermedio y final mostraron las
mayores tasas de crecimiento, destacando productos tales como
sustancias químicas, automóviles, celulares, carne
de ganado bovino, aceites, grasas y productos de hierro y
acero".
Además deja ver el poco impulso de la inversión
privada, al señalar que "las importaciones de bienes
de inversión mantuvieron su crecimiento, aunque a una
menor tasa, resaltando las maquinarias y equipos, tractores
y vehículos para transporte de mercancías y máquinas
de procesamiento de datos, requeridos para proyectos financiados
principalmente con fondos públicos".
Al mismo tiempo, las exportaciones no petroleras, un termómetro
de cómo marcha la diversificación de la economía,
se muestran estancadas y declinan 1% respecto al primer trimestre
de 2006 al sumar 1.622 millones de dólares.
No obstante, el ministro de Planificación, Jorge Giordani,
desborda optimismo e interpreta que "el crecimiento de la
economía es alto, sostenido y generalizado. Este crecimiento
no lo había tenido Venezuela en los últimos 50 años".
Menos petrodólares
La balanza de pagos indica que los recursos provenientes
de las exportaciones petroleras descienden desde 13 mil 896
millones de dólares en el primer trimestre de 2006 a
12 mil 057 millones, lo que representa una merma de 13,2%,
relacionada con el declive de la producción y la caída
en el precio del barril.
Jorge Giordani sostiene que "la tasa de descenso es relativamente
baja en producción (petrolera). Es una tendencia que
se estabiliza".
El menor ingreso de petrodólares y el salto de las importaciones,
determina que el superávit de la cuenta corriente decaiga
47,7% respecto al primer trimestre de 2006 para ubicarse en
3.662 millones de dólares.
vsalmeron@eluniversal.com