Washington.- Un gel en base a testosterona
redujo el deterioro cerebral e impulsó la capacidad cognitiva
en hombres con esclerosis múltiple (EM), según un
pequeño estudio que mostró una nueva posibilidad
en el tratamiento de la enfermedad incurable.
En un artículo publicado hoy en Archives of Neurology,
investigadores de la University of California en Los Angeles
indicaron que el estudio partió del hecho de que los
hombres desarrollan EM con menor frecuencia que las mujeres
y de la idea de que la hormona sexual masculina sería
protectora, reseñó Reuters.
Se cree que la EM sería una enfermedad autoinmune, en
la cual el sistema inmunológico ataca en lugar de proteger
al organismo, que afecta al sistema nervioso central.
Los hombres incluidos en la investigación tenían
una forma común de EM en la cual se alternan períodos
sintomáticos con lapsos de remisión.
Los participantes aplicaron diariamente durante un año
un gel en base a testosterona sobre sus hombros.
Las pruebas de la función cognitiva, que consiste en
la habilidad de pensar, aprender y efectuar juicios, mejoraron,
y la atrofia cerebral disminuyó al nivel del envejecimiento
normal, reveló el estudio.
Los hombres tratados con el gel aumentaron su masa muscular.
Con todo, el estudio incluyó sólo a 10 hombres,
por lo que se necesitan estudios más amplios sobre el
tema, advirtieron los investigadores. La edad promedio de
los varones analizados fue de 46 años.
"Esto es importante dado que no hay medicamentos neuroprotectores
para la EM, y por lo tanto (el gel) podría ser un candidato",
dijo la doctora Rhonda Voskuhl, profesora de Neurología
de la UCLA y principal autora del estudio, durante una entrevista
telefónica.
No existe cura para la esclerosis múltiple, enfermedad
que afecta a más de un millón de personas en todo
el mundo.
La dolencia es dos veces más común entre las mujeres
que entre los hombres. Los síntomas aparecen generalmente
por primera vez entre los 20 y los 40 años.
La EM puede ser una dolencia leve en algunas personas, pero
causa discapacidad permanente en otras.
Los síntomas incluyen entumecimiento o debilidad en
una o más extremidades, pérdida parcial o total
de la visión, hormigueo o dolor, sensaciones de impacto
eléctrico con ciertos movimientos de la cabeza, temblores
y una manera de caminar inestable.