Hace unos pocos días, gracias a la amabilidad de su
autor, llegó a nuestras manos un libro excepcional.
No es un libro reciente pues fue publicado en 1998 dentro
de las publicaciones de la Academia Nacional de la Historia
y financiado por la Fundación Empresas Polar.
No es un libro para la lectura, pues mas allá de su
denso prólogo que ocupa las primeras ocho páginas
el autor dedica las siguientes mil seiscientas y pico a catalogar
cuidadosamente todas las publicaciones que se realizaron en
el exterior y donde se menciona a Venezuela o se trata de
trabajos escritos por venezolanos con la única omisión
de las novelas y piezas de ficción literaria.
Se trata de un trabajo ciclópeo que ocupó varios
años y un esfuerzo titánico de un hombre de excepción.
Su autor, Blas Bruni Celli es médico con dos especialidades
-patólogo y oftalmólogo-, filósofo, profesor
y maestro, pluriacadémico y modesto hombre de enormes
dotes quien ha dedicado su vida a variadas actividades pero
abrazando a todas ellas con una pasión absoluta. Como
es fácil suponer, su vida privada también está
enmarcada dentro de estos parámetros.
Para conocer de su vida hemos leído la biografía
preparada por su colega y seguramente alumna, la doctora Nilsa
Varela, quien lo denomina "Un perseverante incondicional"
y el trabajo presentado por la doctora Claudia Antonieta Blandenier
Bosson de Suárez ante el Congreso XIII de Anatomía
Patológica.
Regresando a la publicación, es preciso comentar que
Bruni Celli escribe como continuador de la obra de Manuel
Segundo Sánchez Bibliografía Venezolanista, editada
por Empresa El Cojo en 1914 que cubre 1.438 entradas de obras
escritas durante el siglo XIX y comienzos del XX. El trabajo
de Bruni cubre 6.982 obras perfectamente catalogadas y descritas,
publicadas desde la aparición del nombre de nuestro país
en Suma de Goegraphia de Martín Fernández de Enciso
en 1519 hasta las obras publicadas en 1930.
Como expresa el autor en el prólogo, los estudios bibliográficos
en Venezuela han tenido una dilatada y fecunda tradición.
Desde Fray Juan Antonio Navarrete que recogió en su
desaparecida obra Llave Magistral, la recopilación efectuada
desde su posición de bibliotecario del convento de Franciscanos
de Caracas, pasando por Don Arístides Rojas, por el norteamericano
Rudolph Dolge quien donó a la Biblioteca Nacional su
colección de más de diez mil ejemplares, Pedro Manuel
Arcaya, político y bibliófilo quien coleccionó
más de ciento cuarenta y siete mil trabajos que hoy,
gracias a la generosidad de su familia, ocupan lugar privilegiado
dentro de la Biblioteca Nacional y don Tulio Febres Cordero
quien reunió en su Mérida natal una biblioteca americanista
de gran calidad.
También escudriñó Bruni las obras del doctor
Ricardo Archila, de Jesús Rosas Marcano, del nunca suficientemente
ponderado Don Pedro Grases, de Agustín Millares Carlo
y del señor Iván Drenikoff quien desempeñó
por muchos años el cargo de director de la Sección
de Libros Raros y Manuscritos de la Biblioteca Nacional.
Las bibliotecas consultadas son tantas que su descripción
haría esta nota más larga de lo posible.
En resumen, estamos en presencia de una obra fundamental
para que los estudiosos del futuro dispongan del más
completo catálogo de publicaciones escritas por venezolanos,
relacionadas con Venezuela y producidas en el exterior desde
que nuestra nación existe.
Gracias doctor Bruni.
rafael862@yahoo.com