ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.
EL UNIVERSAL
En un futuro no muy lejano, Gustavo Dudamel será una figura conocida en los cuatro puntos cardinales del planeta.
Por ahora, ya domina tres de ellos. Si justo el año pasado obtuvo la titularidad de la Sinfónica de Gotemburgo (Suecia), el domingo fue nombrado director musical de la Filarmónica de Los Ángeles (Estados Unidos); una de las orquestas más importantes del mundo que hasta el lunes estuvo bajo el mando del músico finlandés Esa-Pekka Salonen (48 años). El maestro hizo el traspaso en e mismísimo Walt Disney Concert Hall que diseñara Frank Gehry donde se hizo la presentación del estelar director venezolano.
"Ayer, (lunes), estuvimos en Los Ángeles en la rueda de prensa para el anuncio oficial del nombramiento. Fue un momento muy emocionante, sobre todo por la presencia de Esa-Pekka Salonen, una forma de simbolizar la entrega de la batuta", comenta Dudamel.
-¿Cómo se da exactamente ese nombramiento?
-Yo hice mi debut en los Estados Unidos con esta orquesta hace dos años. La conexión fue inmediata, pues es una agrupación que tiene un espíritu joven y eso es algo muy importante. Luego tuve la oportunidad de volver en enero de este año y también fue un momento muy especial. En esa oportunidad la mayoría de los músicos se me acercaron para decirme lo mágico que había sido la experiencia y me comentaron que querían tenerme más a menudo.
-¿Qué expectativas tiene?
-Algo de suma importancia es el intercambio constante entre la Filarmónica de Los Angeles y nuestro Sistema de Orquestas en Venezuela. La orquesta tiene una gran organización, hay una comisión artística, formada por músicos integrantes y el grupo administrativo encargado de la programación, los programas se discuten y se toma una decisión democrática. Mis propuestas son muchísimas, están nadando en mi cabeza, pero creo que es muy prematuro hablar ahora.
-¿Qué se ha planteado para mentener vigente el espíritu de la música "clásica"?
-Lo curioso es que en Venezuela hemos logrado que la audiencia esté constantemente motivada a asistir a los conciertos, no sólo por mí, sino por lo que la Orquesta (Sinfónica Juvenil) representa. Creo que lo más importante para mantener vigente la música "clásica" es el amor y la disposición con que se hagan las cosas, si el público ve y siente eso siempre va a estar interesado. Por supuesto es fundamental tener una buena programación, que sea atractiva tanto para la Orquesta como para el público y evidentemente en el caso venezolano nosotros creamos músicos que a la vez son audiencia, eso es el futuro de la música clásica y yo quiero exportar ese modelo.
-¿Cómo va a compartir su tiempo entre Gotemburgo, Caracas y Los Ángeles?
-Esta es una de las razones por las cuales decidí aceptar Los Angeles. Además de ser una de las primeras orquestas del mundo, mi vida va a ser mucho más estable porque voy a poder desarrollar proyectos más trascendentales que siendo director invitado en muchas orquestas. Esto quiere decir que mi labor como director invitado se reduce al mínimo y así puedo enfocar mi energía en mis tres orquestas. También es importante en mi vida personal porque así puedo crear una familia en la cual todo sea mucho más estable.