ÁNGEL RICARDO GÓMEZ
EL UNIVERSAL
El cineasta Freddy Fadel apoyaba la idea del aborto, así como la respalda un sector de la población venezolana, que aboga por su despenalización, y una parte del mundo, que desconoce el derecho a la vida de un ser al que no considera como tal.
Pero una vida llegó para cambiar otra. Cuando Fadel vio por primera vez el ecosonograma de su hija, el corazón le latiría de otra manera. Comenzó a enterarse de cosas que desconocía y cambió su parecer respecto al aborto, hasta tal punto de que se propuso hacer una película que rindiera un homenaje al milagro de la vida.
El 20 de abril llega a las salas venezolanas 13 segundos, la historia de cinco bebés que luchan por sobrevivir. "Son historias paralelas y hay una clínica clandestina, lugar donde todas las historias se cruzan en un momento determinado", explicó el director de la película que cuenta con un elenco bastante variopinto: desde Lourdes Valera, Gledys Ibarra, Roberto Lamarca y Carmen Julia Álvarez, hasta Ana María Simon, Norkis Batista y Luis Chataing.
Hay muchas historias sobre el aborto pero, según Fadel, su película está narrada desde la perspectiva de los pequeños. "Por primera vez se usan imágenes reales de bebés dentro del útero, en esta película los protagonistas son los bebés", indicó. "Eso le da mucha credibilidad a la historia".
Para el cineasta, quien viene de hacer comedia (Mi mujer es la que manda, 2004), el aborto, las clínicas clandestinas, la venta de niños, son temas de los que hay que hablar. "Son situaciones sórdidas y oscuras pero hay que poner un poco de luz sobre éstas y que la gente sepa del tema y más ahorita". Fadel recordó que anualmente se producen 50 millones de abortos en todo el mundo, en Estados Unidos se legalizó y ahora se busca penalizar de nuevo, mientras que en Portugal se despenalizó como podría ocurrir en Venezuela, según han alertado representantes de la Iglesia católica.
Freddy Fadel no cree en las etiquetas de "cine comercial" y "cine de arte"; cree en el "cine de público, de audiencia". "Me parece que el objetivo del cine es entretener. Esa disociación no debe existir, todo tiene su arte. Hacer reír es tan artístico y tan complejo como hacer llorar o 'pensar', entre comillas, porque las comedias por más simples que sean siempre nos puedan dar un mensaje", aseguró.
El cineasta ha emprendido sus dos producciones con financiamiento privado. Piensa que "no podemos esperar que todo lo dé 'papá Estado', algunas cosas tendrá que dar por lo difícil que es hacer cine, pero hay que caminar también por otro lado".
13 segundos será distribuida en Venezuela por Cines Unidos y hay conversaciones con Warner y Lion Gates para su distribución internacional.