GUSTAVO MÉNDEZ
EL UNIVERSAL
Cinco misiones: Robinson I, Ribas, Sucre, Cultura y Vuelvan Caras e igual número de ministerios: Educación, Educación Superior, Cultura, Economía Popular y Pdvsa. Ahí pareciera radicar el origen de las irregularidades académicas y administrativas de los programas sociales: la descoordinación de los entes en dar seguimiento a programas que están diseñados como un continuo.
La presidenta de la Subcomisión de Misiones de la Asamblea Nacional, Pastora Medina, destaca este aspecto del análisis de sus investigaciones sobre el desarrollo de los programas educativos.
"La falta de control genera estas irregularidades, se requiere de un personal altamente motivado y preparado para ello porque estamos hablando de programas que tienen un alto número de participantes tanto alumnos como facilitadores. Hay que evitar que las misiones se sumerjan en la burocracia porque perderán fuerza, como lo he notado con la Misión Ribas que ha entrado en un bajón, por lo menos en el estado Bolívar" .
La legisladora alerta sobre la ausencia de un registro que permita conocer con exactitud el número de estudiantes y facilitadores que puedan cruzar con las nóminas y listados de cada uno de los programas para evitar el doble cobro de becas o migraciones.
Si bien apenas inician las investigaciones de rigor, Medina vislumbra un titánico trabajo para los integrantes de la subcomisión por la propia naturaleza de las misiones. Aun así, precisó que comenzarán con casos puntuales como las fallas administrativas y académicas.
"Los coordinadores realizarán una auditoría que luego nos enviarán. El ministro Acuña nos ha brindado su apoyo para darles seguimiento a las denuncias que le presentaremos como diputados".
En cuanto a la calidad académica de las misiones, adelantó que tomarán varios estados como muestra para evaluar los contenidos programáticos y las estrategias pedagógicas de los facilitadores.