mayte navarro
el universaL
Mary Giannetti León y Juan Carlos Chourio Moreno fueron
protagonistas y anfitriones de su boda, pues ellos suscribieron
las tarjetas de invitación. La recepción tuvo
lugar en la quinta Campo Claro. En el jardín frontal
se llevó a cabo la bendición de los anillos. En
esa oportunidad un gazebo hizo las veces de templo, donde
el sacerdote celebrante leyó las oraciones correspondientes.
La alfombra roja marcó el camino de la pareja. A cada
lado se ubicaron ramos sostenidos por pilares de bronce
para rematar en el centro con dos columnas de follaje. Los
árboles del jardín, que alcanzan los 5 metros,
se iluminaron con boles de cristal. Así se subrayó
lo que quería la novia, un natural y romántico.
Mary seleccionó un traje de Carolina Herrera de la
colección primavera-verano 2007 y llevó como única
joya un par de zarcillos Van Cleef & Arpel's con motivos
florales. La escoltó hasta donde se encontraba el novio,
su hermano Giovanni Gian-netti León y se escucharon
las voces del coro Venezuela.
Para recibir las felicitaciones los recién casados
se ubicaron en un espacio con predominio del blanco y espejos;
junto a ellos se situó Luisa de Gian-netti, madre de
la desposada.
El encargado de la decoración fue Eduardo Martínez,
artífice de la joyería y ahora dedicado también
a la decoración. Él trabajó el salón
de la recepción siguiendo la pauta del jardín.
La torta de Paola Levy tuvo cinco pisos, decorados con rosas
blancas y el último se coronó con un bouquet de
flores de strass.
A mitad de la fiesta la novia cambió de atuendo para
lucir un Roberto Cavalli en tono rosa cuyos tirantes los
sostenían dos leones de bronce.
Tanto la comida como la parte musical agradó a todos.
Se brindó y se bailó con la orquesta Vitamina,
Divine ofreció su show de música disco al estilo
de los 70 y a mitad de la fiesta llegó Tambor Urbano.