Las celebraciones tienen un sin fin de motivos y uno de ellos
es la inauguración de un espacio, como el recién
abierto en la vecina Aruba, que fue escenario de la fiesta
ofrecida por Louis Vuitton al estrenar su tienda
Oranjestad, que con cierta frecuencia es visitada por el
príncipe Guillermo, heredero de la corona de Holanda
y su esposa Máxima, ahora cuenta con una tienda cuyo
diseño arquitectónico sigue los dictámenes
de la casa que preside Bernard Arnault.
Como anfitriones principales estuvieron Philippe Schaus,
vicepresidente senior de Luois Vuitton; Frédéric
Morelle, presidente para Latinoamérica y Sudáfrica;
y Ricardo Reyes, director de Marketing y Comunicaciones para
América Latina. Entre los invitados especiales figuro
el gobernador de la isla, Fredis Refunjol.
En el momento de cortar la cinta, que una vez más fue
sustituida por un pañuelo de seda estampado con el famoso
monograma de la casa francesa, se sumó a los anfitriones
la modelo y actriz brasileña Gisele Galisteus, quien
fuera la novia del siempre recordado piloto Ayrton Senna.
Con la brisa del Caribe como visitante se brindó con
la bebida francesa por excelencia.