Ecuador está decidida a minimizar el costo de las importaciones
de derivados que ha venido haciendo -y que en 2006 superó
los 1.700 millones de dólares-, pese a ser un país
productor de petróleo.
La primera medida del gobierno de Rafael Correa en esa dirección,
fue la firma en enero de un acuerdo de intercambio de crudo
ecuatoriano por derivados procesados por Pdvsa, según
el cual el primer cargamento de 220 mil barriles de diesel
arribó ayer al puerto de Balao, en la localidad de Esmeraldas,
y se espera que otros dos buques con volúmenes similares
lleguen a ese país durante el mes de marzo.
El segundo paso, iniciado también ayer, fue la propuesta
a ocho petroleras de Latinoamérica -Petrobrás de
Brasil, Ancap de Uruguay, Enarsa de Argentina, Petroperú,
Enap de Chile, Ecopetrol de Colombia, Petroecuador y Pdvsa-
de construir una refinería de 300 mil barriles diarios
en la localidad de Manta para poder así declarar la suficiencia
energética de ese país.
La participación de algunas de estas empresas prevé
concretarse mediante la formación de una empresa mixta
multinacional. La inversión total estimada para el proyecto
es de 4 mil millones de dólares, dijo Correa.
Menos carga
Según estima Correa, el acuerdo de suministro consolidado
con Venezuela ayer en Balao derivará en un ahorro de
entre 50 y 80 millones de dólares al año, informó
la agencia AFP.
Se estima que por cada millón de barriles de crudo ecuatoriano
que reciba Pdvsa, el país del altiplano obtendrá
unos 660 mil barriles de diesel. Ecuador produce 530 mil barriles
al día de crudo, pero se ve en la necesidad de importar
unos 55 mil b/d de derivados, pues sólo tiene tres refinerías
(Esmeraldas, La Libertad y Shushufindi) que en conjunto no
alcanzan a 200 mil b/d de capacidad instalada.
Al ritmo en que comenzaron a hacerse los despachos -dos cargamentos
mensuales de 220 mil barriles cada uno-, esta provisión
se traduce en menos de 8 mil barriles por día de diesel,
aunque el acuerdo firmado en enero estipula un volumen superior.
Cabría esperar entonces que ambos países acelerarán
el ritmo de las entregas en el transcurso del año.
El diesel venezolano ingresará a la red de poliductos
de Ecuador para satisfacer la demanda interna, aunque una
parte se destinará a las termoeléctricas, que aportan
60% de la energía que requiere Ecuador, mientras se repara
la central de Paute, una de las principales del país.
El canje Ecuador-Venezuela se extenderá hasta que Quito
lo considere necesario para cubrir la demanda interna y mientras
se construye la refinería de Manta y se rehabilita la
principal central procesadora del país, posiblemente
con inversión venezolana. MP