París.- La científica chilena
Ligia Gargallo, profesora de la Universidad Católica
Pontificia de Santiago, obtuvo hoy uno de los premios que
otorga la UNESCO a cinco investigadoras de todo el mundo.
Los premios, patrocinados por una marca de cosméticos,
recompensan a una científica de cada uno de los cinco
continentes que se haya distinguido por su trabajo de investigación.En
el caso de la profesora Gargallo, el galardón reconoce
sus estudios sobre los polímeros, con resultados aplicables
en la tecnología, la medicina y el medio ambiente.
Desde hace más de tres décadas la científica
chilena se ha dedicado al estudio de los polímeros y
a su capacidad para adaptarse a diferentes ambientes y organizarse
a través de numerosas estructuras supramoleculares. El
objetivo principal de la investigación del equipo de
la profesora Gargallo ha sido demostrar que el comportamiento
de los polímeros en diferentes estados, como líquido
o gaseoso, está determinado por la flexibilidad de la
cadena polimérica y su atracción y repulsión
por el agua. En declaraciones a Efe, la científica chilena
se mostró satisfecha por el galardón y por la "responsabilidad
de representar a la mujer científica de Latinoamérica".
Recordó que fue en 1974 cuando fundó un laboratorio
de investigaciones moleculares dentro de la Facultad de Química
de Santiago y que entonces resultó difícil encontrar
financiación. España es uno de los Estados que han
ayudado a la profesora Gargallo, que ha colaborado con varias
Universidades de ese país y que pasó un año
en Madrid con la Complutense.
La científica está preocupada por la falta de recursos
en Chile para impulsar la ciencia más básica, "sin
la cual no puede haber avances en otras más especializadas",
aunque reconoce que los diferentes Gobiernos se han preocupado
de fomentarla. Respecto a la presencia de la mujer en la investigación
científica en Chile, la doctora Gargallo dice que "no
es masiva", aunque es algo mayor en la biología.
Sin antecedentes familiares en la ciencia, Ligia Gargallo
reconoce que en su carrera influyó haber tenido una buena
profesora de química en su adolescencia, cuyas enseñanzas
fueron "muy estimulantes" y decisivas para encarrilar sus
estudios.
Ahora, dedicada más a la docencia que a situarse detrás
de un microscopio en un laboratorio, la científica mantiene
su interés por la ciencia porque "es un bichito que cuando
pica lo hace fuerte" y porque tiene a sus órdenes un
equipo de investigadores trabajador e ilusionado.
Gargallo fue una de las cinco premiadas hoy en la sede de
la UNESCO por el director general de este organismo de las
Naciones Unidas, el diplomático japonés Koichiro
Matsuura. El premio, dotado con 100.000 dólares, reconoce
la contribución a la investigación de las mujeres
que se dedican a la ciencia y que son una clara minoría.
Según un estudio de la UNESCO, el
veintisiete por ciento de los investigadores científicos
en el mundo son mujeres, con notables diferencias por continentes.