Kandahar, Afganistán.- El jefe de los Talibán que se apoderaron hace tres días de la ciudad de Musa Qala, en al sur de Afganistán, murió en un ataque aéreo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mientras en Kabul el mando de la coalición internacional pasó a manos de un general estadounidense.
"Era una figura clave de los Talibán en la región y alguien que buscábamos desde hacía tiempo", indicó el coronel Thomas Collins, portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, destacó AFP.
El rebelde fue identificado como el mulá (teólogo) Abdul Ghafoor y, según la policía, decidió tomar Musa Qala en venganza por la muerte de su hermano, a finales de enero, en un ataque de la ISAF en la zona.
Los Talibán minimizaron las declaraciones de Collins al reconocer que, "efectivamente, hubo un ataque en Musa Qala que mató a algunos de nuestros mujahidines pero a ningún comandante importante o famoso", declaró el portavoz rebelde Yussuf Ahmadi.
"Si los estadounidenses y el Gobierno (afgano) garantizan... que no atacarán ni bombardearán Musa Qala, estamos dispuestos a devolver el distrito a los jefes tribales", añadió.
Un número indeterminado de talibanes controla desde el pasado viernes Musa Qala, donde reinaba una calma relativa desde septiembre de 2006.
Desde esa fecha, el distrito estaba bajo el gobierno de un consejo de jefes tribales tras la conclusión de un "acuerdo" con las autoridades afganas y la ISAF para poner fin a los violentos combates en la zona.
Esta estrategia de la ISAF para luchar contra los rebeldes podría cambiar con la llegada del general estadounidense Dan McNeill, quien tomó posesión como jefe de las fuerzas internacionales en sustitución del británico David Richards.
"Demostramos que la OTAN puede derrotar militarmente a los Talibán y lo hará", dijo Richards al traspasar el mando en Kabul. Por su parte, McNeill reiteró que "no dejaremos nuestros puestos ni nuestra misión hasta que el trabajo esté hecho".