GUSTAVO MÉNDEZ
EL UNIVERSAL
El sistema educativo venezolano se prepara para una serie
de reformas de acuerdo con los recientes anuncios gubernamentales.
Cambio en el programa escolar y aprobación -vía
Habilitante- de la Ley Orgánica de Educación son,
hasta el momento, las únicas señales en el horizonte.
No obstante, en el mundo educativo, donde la realidad avasalla
las intenciones, reina cierto escepticismo al respecto.
Sobre la modificación curricular, que fue anunciada
por el ministro Adán Chávez, el dirigente Vicente
Romero advierte que es ahora, después de ocho años,
cuando el Gobierno asumirá la reestructuración.
"Esto pone en evidencia que el ex ministro Istúriz no
realizó ningún cambio académico. En cinco años
de gestión se dedicó a todo menos a eso. Ahora,
inician un proceso que les llevará tiempo, en caso de
que lo quieran asumir con seriedad pedagógica, porque
en educación, los resultados no se dan de la noche a
la mañana".
En ese sentido, recordó que el Sistema Educativo Bolivariano
nunca contó con una base programática, ahí
sólo hubo un cambio de nombre. "No hubo un programa curricular,
con contenidos, horas académicas, planificación,
supervisión y preparación docente".
Romero acota que el Gobierno no se ha dado cuenta aún
de que el punto medular de toda reforma son los profesores,
pues serán ellos quienes apliquen los nuevos contenidos.
"Eso no ha pasado. Por otro lado, está la preparación
de los futuros docentes. En el Pedagógico se imparten
contenidos muy distintos a los que el Gobierno aspira que
se enseñen en escuelas y liceos".
Otras intenciones
Alerta a la dinámica gubernamental, el investigador
Luis Bravo Jáuregui desestima que la Ley de Educación
vaya a la Habilitante. "Es un área muy sensible, y creo
que Chávez no querrá alimentar a un sector que ha
demostrado una alta capacidad de movilización. Dejará
la Ley para que se debata".
Sobre la reforma curricular, sostiene que son procesos que
no se decretan. Por otro lado, apuntó que está clara
la dirección: educación popular; jornada nacional
Moral y Luces (adelantar en la ciencia, cultura, crear nuevos
valores, conciencia, ideología).
Pero más allá de las palabras, el investigador
señala: "Esperamos que sea capaz de mitigar las severas
limitaciones que en materia de educación de calidad para
todos ha conocido desde 1999, y es que hasta este instante
ha dominado la retórica de la inclusión social por
intermedio de la educación, mientras que los hechos van
por otro lado".
Por su parte, Leonardo Carvajal, vocero de la Asamblea de
Educación, instó al Gobierno a iniciar un debate
en torno a la Ley de Educación, y para ello recomendó
que se editen 2 millones de ejemplares del proyecto, para
que se discuta en todos los colegios del país.
"Hay que llamar a todos los sectores educativos del país.
Estamos hablamos de millares de personas que están ligadas
a lo educativo", estimó.
En cuanto a la reforma curricular, al admitir que son necesarias
para adecuarlas a las realidades sociales y científicas,
aclaró que el ministro Adán Chávez no puede
arrogarse esa pretensión. "Está claro que el Gobierno
quiere abolir los valores del pasado. Pero, ¿cuáles
son los nuevos valores y principios? ¿Será al autoritarismo
vertical, que no consulta ni convence, sino que impone?"
Recordó que para los cambios del año 1996 se consultó
a seis mil docentes de todo el país. "Es hora que el
Gobierno aplique los cánones de la participación".