MIRELIS MORALES TOVAR
EL UNIVERSAL
Filippo Acosta tiene más de 40 años siendo perrocalentero
en la plaza Francia. Se instaló allí en 1967 y,
desde entonces, se ha dedicado resolverle la cena a cuanto
caraqueño transite por ese lugar. Ya él se perpetuó
en ese punto. Tanto que este italiano se siente parte del
inventario de la plaza Francia.
De allí que no ha de extrañar que la comunidad
de Chacao lo incluyera en el inventario de bienes de interés
cultural, que levantó el Instituto de Patrimonio Cultural
(IPC), donde además figuran otras manifestaciones de
esa localidad como la avenida Luis Roche, el obelisco y el
Centro de Arte La Estancia.
Así salió ayer publicado en la Gaceta Oficial número
38.602, donde se declara como bien de interés cultural
a 147 manifestaciones tangibles e intangibles del municipio
Chacao, pasarán a ser, de ahora en adelante, bienes de
la Nación, bajo el resguardo del IPC.
A primera vista resulta curioso observar que en la resolución
se hablara de bienes de interés cultural de la Nación
y sólo se declarasen como tal a aquellos ubicados en
el municipio Chacao. Aparte de que en la gacetilla no se especificaban
las repercusiones de esta medida.
Sin embargo, José Manuel Rodríguez, presidente
del IPC, explicó que al declararse un objeto o una construcción
como un bien de interés cultural el Estado garantiza
su conservación, puesto que evita que desaparezcan o
que sean destruidos.
"Todo lo contenido en esa Gaceta Oficial queda protegido
por la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio. Pasan
a ser bienes de la Nación bajo la supervisión del
IPC. Ello con el fin de que no sean destruidos, porque se
tratan de edificaciones poseedoras de valor arquitectónico,
cultural o histórico".
Ahora bien, dicha resolución abre espacio a la duda
en relación con el tema de la propiedad. No obstante,
Rodríguez aclaró que declarar un bien de interés
cultural no afecta al propietario, en tanto que sigue teniendo
derechos de transar el inmueble. En todo caso, la medida tan
sólo lo imposibilita a demoler o remodelar.
"Esta resolución lo afecta en tanto que no puede demoler,
remodelar o cambiar de uso. Todo cambio debe ser consultado
y aprobado por el IPC, puesto que se requiere proteger el
valor histórico o arquitectónico de tales edificaciones",
dijo Rodríguez.
Al respecto, Hania Gómez, presidenta de la Fundación
de la Memoria Urbana, aseguró que se trata de una medida
positiva, en tanto que le recuerda a la sociedad que existen
cosas de valor en la ciudad.
"La gente no debe temer a esta resolución, pues se trata
de un inventario de los bienes de valor que existen en el
municipio Chacao. Ahora, se debería aprobar una figura
legal para garantizar que los propietarios no pierdan por
el hecho de que sus bienes hayan sido declarados patrimonio.
De lo contrario, la lucha patrimonial no tendría sentido",
afirmó Gómez.
Se conoció que ésta será la primera de otras
tantas listas que saldrán publicadas en Gaceta Oficial,
pues se espera que todas las manifestaciones levantadas en
el I Censo del Patrimonio Cultural sean oficialmente bienes
de interés cultural.
Rodríguez dijo que a partir de una consulta popular
se identificaron 84 mil manifestaciones tangibles e intangibles
en el país, objetos, expresiones colectivas, tradición
oral, edificaciones y creaciones individuales.