JOSÉ ANTONIO AZOPARDO
EL UNIVERSAL
Los organizadores del primer AXN Film Festival quintuplicaron
sus expectativas. Pensaban recibir cien y llegaron a su buzón
más de quinientos cortometrajes. Razón suficiente
para que los ejecutivos del canal decidieran comenzar a preparar
la segunda temporada del concurso, cuando apenas hace dos
días se conocieron los primeros premiados.
El sábado, arropados por el frío bogotano, varios
jóvenes artistas recibieron el galardón. Boom,
historia hecha en Colombia; La familia de Roque, de
Argentina; y El día perfecto, de México,
fueron reconocidos por consagrados cineastas como Guillermo
Arriaga (México) y Fernando Meirelles (Brasil).
Con 28 años, Juan Manuel Ortiz Valenzuela, director
de Boom, abordó en su cortometraje el tema de
la violencia. Según él, intentó adentrarse
en las motivaciones que puede tener una persona al cometer
actos de terrorismo.
Al final, se muestra una realidad pesimista. "Quien debería
ganar, no gana. El protagonista tiene una carrera contra él
mismo", agrega.
Contrario a lo que muchos pensarían, Ortiz no es un
novato. Su pieza, al igual que la de los otros ganadores,
ha recorrido festivales antes de llegar a AXN.
La familia de Roque, segundo puesto, es obra del cineasta
Ricardo Piterbarg, quien asegura que su principal motivación
fueron las "ganas de contar algo, de transmitir algo".
A diferencia del colombiano, Piterbarg hace un trabajo optimista,
un retrato de un núcleo familiar disfuncional. Aunque
describe esta realidad como "un drama occidental", su historia
deja una puerta abierta a la esperanza. "Quizá el final
es una valorización de la familia", concluye.
El día perfecto es una sátira sobre la muerte.
Sergio, el protagonista, soñó toda su vida con tener
una muerte trágica. Pero justo antes del gran momento,
una llamada interrumpe su objetivo. Sus productores, entre
ellos Bernardo Loyola, revelan que la idea nació durante
sus estudios universitarios, y sólo esperaba una oportunidad
como ésta.
"La oportunidades no hay que esperarlas, sino crearlas".
Ese es el consejo de Guillermo Arriaga. Y fue la premisa que
siguió AXN cuando premió a los mejores cortometrajes.