La aterradora ola criminal que por los últimos 8 años,
cual indetenible tsunami se ha llevado la vida de cien mil
venezolanos y los millones de delitos tal como robos, secuestros,
violaciones, guerrilla, sicariato, narcotráfico y la
galopante corrupción, no son simplemente el epitafio
de un régimen malo, no, yo creo que todo fue por diseño.
Se repartió armamento a grupos de toda calaña para
que defendieran la revolución al tiempo que se le prohibía
el porte de armas a la población civil con el resultado
trágico de una población inerme ante el hampa.
Las policías, fiscales y jueces dedican gran parte de
su tiempo en persecuciones políticas a opositores en
lugar de aplicar la ley a quienes la burlan. Las fronteras
terrestres, marítimas y aéreas, parecen un colador
por donde pasan con total libertad desde narcoguerrilleros
hasta terroristas internacionales que operan con total impunidad
provistos de cédulas y pasaportes debidamente emitidos
por las autoridades. Esto último no sólo es un acto
de solidaridad revolucionaria automática, también
es un delito de traición a la patria.
Todo esto ocurre bajo la mirada cómplice de unas fuerzas
armadas que se contentan con dominar buena parte del presupuesto
nacional sin preocuparse de la mácula que por siempre
llevarán como verdugos de la libertad. La idea siempre
fue, bajar la calidad de vida a niveles infames, provocar
la emigración masiva y convertir en mendigos a los que
se queden, esto no le salió muy bien, pues no contaba
con la valentía de un pueblo que se niega a cambiar su
principios éticos, morales, religiosos y familiares por
los del odio, exclusión, discriminación y opresión
que son el norte del chavismo. La gesta libertadora del 3D
demostrará el temple del venezolano. ¡Será!
Seppel@cantv.net