Cuando Chávez conversó con Blanco Muñoz sobre
la historia del proceso insurreccional del 4-F y el proyecto
revolucionario bolivariano, uno de los temas que asomó
fue el de la creación de una Confederación de Estados
Latinoamericanos, "incluso en lo militar. Si no lo hacemos
seguiremos dominados, retrasados y se cumplirá el proyecto
trasnacional" (Habla el Comandante, UCV, Caracas, 1998,
p. 113-114).
Chávez reiteró este planteamiento en varias oportunidades.
La última de ellas se produjo ante los presidentes de
Argentina, Paraguay y Bolivia, en el desfile militar que presentó
a los cazas rusos Sukhoi-30 (julio 2006). Chávez propuso
una organización de defensa del Mercosur.
Lula ha hecho suya la iniciativa de Chávez. El Coronel
Oswaldo Oliva Neto, coordinador del Núcleo de Asuntos
Estratégicos (NAE) de Brasil, informó a la prensa
que el organismo asesor trabaja en la propuesta de creación
de una fuerza militar única para Sudamérica, al
estilo de la OTAN.
De acuerdo a Oliva Neto, el proyecto será presentado
a los gobiernos de los países vecinos en 2007. El jefe
militar piensa que la integración militar "puede, tal
vez, impedir una aventura militar o la presión de algún
país sobre la región o sobre una nación sudamericana".
Oliva afirma que se trata de integrar a los países sudamericanos
en la defensa de sus riquezas naturales, porque "el continente
tiene un volumen respetable de petróleo, la mayor reserva
de agua del planeta y una rica biodiversidad" (Brasil, Telam,
ABN).
Paralelamente a las declaraciones de Oliva Neto, George Bush
ordenó restablecer la ayuda militar a aquellos países
latinoamericanos que no habían otorgado inmunidad a los
soldados estadounidenses ante la Corte Penal Internacional
(excepción del artículo 98). Esos países son
Brasil, México, Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Paraguay
y Uruguay. La analista del diario USA Today (10-11-2006),
Barbara Slavin, interpreta que la medida busca "contrarrestar
el avance de la izquierda en nuestra región". El Comando
Sur venía reclamando que la posición de Washington
había significado el abandono de los militares aliados
de EEUU en la región.
La carrera por ocupar en Latinoamérica el vacío
dejado por EEUU, que solamente actúa de manera autista
en el desastre -del cual es culpable- de Medio Oriente, tiene
una nueva variante, la OTAN Sudamericana (OTAS) propiciada
por Chávez y Lula.
Pero, más allá de la voluntad de los gobiernos,
esas Fuerzas Armadas de la futura OTAS (Argentina, Brasil,
Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay) son las mismas de la Operación
Cóndor, que hace muy poco tiempo en la memoria de la
historia dejó decenas de miles de militantes de la izquierda
sudamericana asesinados o "desaparecidos".
chegarrido@yahoo.com