Caracas.- En rueda de prensa con corresponsales
extranjeros, el candidato opositor, Manuel Rosales, calificó
como una gran "irresponsabilidad" del presidente Chávez
el hecho de que esté amenazando e intimidando al pueblo
de Venezuela a través de frases que van contra los medios
de comunicación y el colectivo venezolano, además
de estar inventando golpes de Estado y supuestos complots
o guarimbas.
"Lo que leemos en entrelíneas son dos cosas: la primera
es que se quiere aterrorizar a la gente para que no vote,
y la segunda, es que se quiere justificar la presencia de
grupos armados en la calle para sabotear el proceso electoral".
Aseguró que lo que se jugará el tres de diciembre
no es el futuro de la oposición, sino de Venezuela.
Reiteró que si el juego es limpio se van a aceptar los
resultados y que no tolerará cambio de normas a última
hora, modificaciones de la ley o que se vulnere el voto.
"El gobierno tiene que estar bien claro, que si no hay reglas
claras y no hay respeto, y si ellos no garantizan la seguridad
el día de las elecciones, por supuesto que asumiríamos
la conducta que asumiría cualquier demócrata, y
cualquier hombre que respete las ideas y los derechos de un
colectivo".
Sin democracia
Además subrayó que en todos los poderes públicos
en Venezuela existe control, mano que se extiende desde la
Presidencia de la República y el Poder Ejecutivo.
"En consecuencia en Venezuela no hay una verdadera democracia
ni verdadera libertad en cuanto a la actuación de una
sociedad abierta y plural".
Considera que la campaña electoral del presidente
Chávez se ha desenvuelto en un "gran abuso, un poco más
allá de lo obsceno, en cuanto a los recursos, de la logística,
del abuso a través de los medios y esto coloca en desventaja
nuestra propuesta electoral".
A juicio del aspirante, la riqueza de Venezuela no se extiende
al colectivo venezolano. "Existe una gran injusticia, un Gobierno
que se aleja de lo democrático y de la justicia social.
Hemos dicho reiteradamente que al pueblo venezolano se le
entregan migajas, a través de los programas sociales
que han existido toda la vida y que ahora se conocen como
las misiones".
Sin embargo, reconoció que las misiones son un aspecto
positivo que ha materializado el actual Gobierno.
Además de esta situación Rosales explicó a
que otro aspecto que agrava la situación en el país
es que a los medios se les conduce a la autocensura. "Se les
trata de intimidar, de impedir que cumplan con el deber que
tienen de informar a la colectividad".
Explicó que otra de las amenazas que enfrenta la sociedad
actual tiene que ver con la ideologización de la educación.
"A partir de una supuesta ley que está en discusión
en la Asamblea Nacional se pretende ideologizar a los niños
en la escuela, enrumbarlos por temas doctrinarias a partir
de lo que definen como socialismo del siglo XXI, que no es
otra cosa que un modelo como el que funciona en Cuba con algún
barniz democrático, pero que trastoca la libertad".
Se mostró preocupado por los planes del Gobierno de
crear un solo partido político, del establecimiento permanente
de Chávez en el poder, del control absoluto de los medios
de comunicación, de las acciones contra la propiedad
privada y de la violación de los derechos humanos.
Propuesta de gobierno
Ante esta situación, Rosales reiteró que desea
ser el presidente para 26 millones de venezolanos, además
de unir al país y profundizar la democracia.
Recordó que quiere redistribuir la quinta parte recursos
petroleros, a través de la tarjeta de débito Mi
negra. "Esto es mucho menos de lo que hoy se regala a otros
países".
El aspirante no cree que esta iniciativa sea populista o
paternalista, ya que se trata de la puesta en práctica
de la ]"justicia social".
También aseguró que tiene una política clara
de salud, educación y seguridad integral. "Tenemos una
definición bien clara en el aspecto internacional, en
cuanto a deslindar el interés soberano y nacional
de las razones ideológicas y políticas, que
es lo que ha impregnado los convenios y relaciones actuales
de Venezuela".
Al ser consultado sobre los convenios internacionales, dijo
que se revisarán todos y sólo se justificarán
los que beneficien directamente a la población de los
países respectivos.
"No puede ser que estemos gastando 2 mil 250 millones de
dólares anualmente para cubrir sólo el área
del fortalecimiento y de ayuda que en materia de salud que
le brinda Cuba a Venezuela. Si eso se compara con los
dos millones de venezolanos que tienen ingreso de un dólar
diario, no hay que ser un genio para saber que hay una gran
injusticia".
Agregó que no va a regalar el dinero de Venezuela mientras
la gente esté "desempleada y pasando hambre".
Al ser consultado sobre si es o no candidato del "imperio
norteamericano" dijo: "soy candidato del pueblo de Venezuela.
No tengo amo ni dueño, ni lo tendré. No voy a ser
títere de ningún Gobierno o país. No voy a
ser esclavo del imperio ni del comunismo que reina en Cuba.
Soy esclavo de Dios y del pueblo de Venezuela para gobernar
bien".
Rosales reiteró su política anunciada anteriormente
de llevar a cabo una "verdadera distribución de la riqueza
petrolera". El aspirante presidencial indicó que
en Venezuela "no hay y no ha habido una política" que
permita la construcción de una sociedad justa en la que
la calidad de vida de los ciudadanos corresponda a lo que
tiene la nación en recursos del petróleo.
"Somos un país petrolero con una fama de ser un país
muy rico, pero la verdad es que esa riqueza solo la ha utilizado,
solo la ha disfrutado una élite en Venezuela, y no solo
ahora".
Destacó su propuesta económica basada en la tarjeta
"Mi Negra" promesa bandera de su campaña, mediante la
que se comenzará "a distribuir una pequeña parte
(de la riqueza petrolera) para que el pueblo construya su
futuro, su palanca para salir de abajo y salir de la pobreza".
Exige reglas claras
El candidato opositor subrayó que no ha llegado al terreno
político de improviso, sino que su carrera ha seguido
varios escaños pasando desde concejal a diputado, luego
a alcalde y por último, gobernador.
En esa "carrera democrática" -afirmó- que ha "ganado
y perdido", pero lo que no aceptará es "trampas". "No
voy a permitir que nos roben ni un voto, si nos quieren robar
los votos para ganar están equivocados, no van a ganar
robándonos los votos". Aseveró que "si el
juego es limpio" está dispuesto a aceptar el ganador
que el pueblo la haya brindado su respaldo, pero eso "con
claridad y transparencia, no con manipulaciones ni con trampas".
"Si ganan que ganen limpio", apuntó.
Concluyó que siempre ha luchado por la libertad y lo
seguirá haciendo "ganando y perdiendo", pero exigiendo
también que las reglas y condiciones sean lo "suficientemente
claras".
No se retira
Rosales insistió en que no tiene planteado retirarse
de la batalla por la presidencia de la República, pues
considera que va "ganando", pero advirtió que no permitirá
que "nos cambien las reglas" antes de las elecciones "y empiecen
a abusar, a cercenar y a atropellar o querer violentar la
decisión popular".
Hizo énfasis en que lo importante es el respeto a la
voluntad popular, por lo que no "vamos a aceptar" que "como
ha ocurrido en otras oportunidades" que se "manipulen y violan
las normas".
Volver con México
El candidato afirmó que de ganar la presidencia su Gobierno
reestablecerá las relaciones diplomáticas con México,
y las mejorará con Colombia y Perú. Agregó
que "como gobernante" no tendrá diferencias con ningún
país y tendrá un trato respetuoso con todas las
naciones y gobiernos.
"Un trato donde esté por delante los conceptos y definiciones
internacionales sobre democracia y Derechos Humanos, la paz
en el mundo y nada que comprometa nuestra soberanía ni
traiga perjuicios a Venezuela", sostuvo.
En cuanto a los convenios que ha suscrito el Gobierno de
Hugo Chávez con países como Vietnam, China e Irán,
Rosales dijo que los revisaría y dejaría lo que
es bueno para perfeccionarlo, y que descartaría "lo que
nos haga daño (…) porque sería sumamente delicado
para nuestros intereses"._ICFA / LP