El director inició ayer un ciclo de conciertos que finalizará el 14 de diciembre
|
|
ÁNGEL RICARDO GÓMEZ
EL UNIVERSAL
Estaba como tejiendo sonidos. Con la batuta a modo de aguja
tendía y destendía la madeja de hilos. Los arcos
de las violas y violines bailaban al compás de la varilla
principal. Su cuerpo parecía la fuente de tanta música,
de tanta energía...
Gustavo Dudamel brillaba en su tierra nuevamente, pero más
que un director de orquesta parecía un mágico tejedor.
A veces inhalaba melodías completas. Cada frase en un
respiro, para luego soltarlas por los cabellos. Sus rizos
se estremecían a cada impulso.
Brusco, enérgico, brutal, cuando el arreglo lo exigía.
Suave, sutil, casi un susurro, si de secretos se trataba.
De pronto tomaba un racimo de notas para sostenerlas en el
aire, luego las soltaba en el momento preciso. ¡Blum! De la
palma de su mano parecían salir rayos que terminaban
en explosiones de percusión.
Pero Dudamel no es egoísta, no buscaba toda la atención.
El chelista sueco Daniel Blendulf salió para ser solista
en el Opus 107 de Schostakovich. Y el director se hizo
invisible sin llevarse su energía. Allí seguían
sus músicos acompañando al virtuoso invitado.
Siete canciones populares españolas de Manuel
de Falla en una sola voz. Ahora en el es- cenario, la soprano
Sylvia Schwartz, quien entonó una Jota, un Polo
y una tierna canción de cuna o Nana. Ante el torrente
de la invitada, Dudamel guardó silencio, pero también
cuando los aplausos fueron para sus músicos.
El concierto se inició con La Valse de Maurice
Ravel y cerró con el imponente Sombrero de tres picos
de Manuel de Falla, cuya Danza final sirvió de
bis ante la petición del público.
El joven barquisimetano, quien colabora regularmente con
directores de la talla de sir Simon Rattle, Claudio Abbado
y Daniel Baremboim, seguirá al frente, como el líder
ideal, como el testimonio de que Venezuela es mucho más
que politiquería, corrupción y niños de la
calle.
agomez@eluniversal.com
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

