La Paz.- El presidente de Bolivia, Evo Morales,
ha preparado para clausurar la II Cumbre Suramericana un encuentro
entre los gobernantes asistentes y decenas de miles de personas
de movimientos sociales y partidos de izquierda, muchos de
ellos opositores en sus países.
El portavoz de la Presidencia boliviana, Alex Contreras,
declaró hoy al canal de televisión estatal que el
Gobierno desea que la reunión de presidentes del 9 de
diciembre y la llamada Cumbre Social, que se celebrarán
en paralelo en la ciudad de Cochabamba, se reúnan en
una "cumbre complementaria", reseñó Efe.
El acto se celebrará en el estadio Félix Capriles,
donde se prevé leer "una resolución y un manifiesto
a nivel sudamericano, tanto de los presidentes como de los
movimientos sociales", dijo el portavoz de Morales.
La reunión de mandatarios y líderes sociales y
sindicales en ese escenario deportivo, que tiene una capacidad
para 35.000 personas, será amenizada con una exhibición
del folclore de todas las regiones bolivianas.
A juicio de Contreras, las dos reuniones deben confluir en
un sólo evento porque Morales "es un indígena";
el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, "es
un obrero"; el de Venezuela, Hugo Chávez, "un militar
patriota", y la presidenta de Chile, Michele Bachelet, "una
mujer socialista".
"Para el 9, estamos estimando que por lo menos unas 80.000
personas lleguen a Cochabamba. Nosotros queremos que la clausura
de las dos cumbres, ese acto de complementariedad, sea histórico",
apuntó.
Para la II Cumbre Suramericana, según Morales, han confirmado
su asistencia todos los presidentes de la región, salvo
el de Colombia, Álvaro Uribe.
A la reunión paralela, que comenzará el 6 de diciembre,
dos días antes de la presidencial, y terminará el
9, asistirán al menos 2.500 delegados de movimientos
y organizaciones de izquierda del continente, como el Movimiento
Sin Tierra de Brasil y organizaciones de "piqueteros" de Argentina.
Varios embajadores suramericanos en La Paz han comentado
a Efe que sus gobiernos están preocupados de que Morales
busque reunir a movimientos de oposición en sus países,
incluidos algunos radicales, al mismo tiempo que a los presidentes.
Es la primera vez que un gobierno organiza al mismo tiempo
una cumbre regional y la llamada "Contra-cumbre" de los movimientos
contestatarios.
Morales pretende que en Cochabamba, con la integración
de las dos cumbres, se construyan las bases para dar a luz
la Unión Sudamericana o Comunidad Sudamericana, al estilo
de la Unión Europea, explicó Contreras.