Brasilia.- Las fuerzas de oposición
de Brasil criticaron hoy duramente el "respaldo" dado por
el presidente reelecto Luiz Inacio Lula da Silva al presidente
Hugo Chávez, también candidato a un nuevo mandato
en los comicios del 3 de diciembre.
"Lula dedicó casi un año a hacer campaña electoral
en Brasil y ahora se fue a hacer campaña en Venezuela.
Ya era hora de que empezara a gobernar", fustigó el senador
conservador José Jorge, del Partido del Frente Liberal
(PFL), reseñó DPA.
Asimismo, el senador Alvaro Días, del opositor Partido
de la Social Democracia Brasileña (PSDB), acusó
a Lula de "permitirse el lujo de desempeñar el papel
de apoyador de Chávez mientras el país aguarda definiciones
importantes e impostergables".
Durante su visita a Ciudad Guayana, para inaugurar el segundo
puente sobre el río Orinoco, Lula expresó abiertamente,
en un discurso, su respaldo a su par venezolano, y se manifestó
seguro de la reelección de Chávez en los próximos
comicios.
"Sé que tanto aquí como en Brasil somos víctimas
de incomprensiones y preconceptos de personas que gobernaron
nuestros países durante siglos y que no aceptan a alguien
que piense diferente, alguien que se quiera ocupar del pueblo.
Esos gobernantes se acostumbraron a gobernar el país
para 30 o 35 por ciento de la población", dijo el mandatario
brasileño.
Además, Lula aseguró que, al igual que Chávez,
ha enfrentado "agresiones" por parte de los medios de prensa
en su país.
Las referencias de Lula a la prensa generaron una dura reacción
por parte de algunos medios. El diario "O Globo", por ejemplo,
expresó hoy en un editorial su esperanza de que "Lula
no pretenda importar el estilo chavista de relacionarse con
las redacciones".
Según el rotativo, las críticas a la prensa local
fueron uno de los "dos errores" cometidos por Lula en la visita
a Venezuela. El primero sería "el viaje en sí mismo,
por representar una interferencia en disputa electoral en
otro país".
El politólogo Antonio Carlos Peixoto, a su vez, consideró
el discurso crítico de Lula contradictorio con la actitud
adoptada por el mandatario brasileño tras confirmarse
su reelección, cuando lanzó un llamamiento por el
diálogo con las fuerzas de oposición.
"Ese discurso no es coherente con el que él adoptó
tras la reelección, cuando abandonó la retórica
de combate y anunció que tendería las dos manos
a la oposición. Lula seguramente no haría ese discurso
en Brasil", afirmó Peixoto.