SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
La demanda sobre el Bono del Sur fue altísima -nueve
veces por encima de lo ofertado- y aun así los gobiernos
de Venezuela y Argentina decidieron mantener el monto de la
emisión en 1.000 millones de dólares, tal como se
había pautado.
De acuerdo a las informaciones suministradas por el Ministerio
de Finanzas, la participación de los papeles quedó
inalterable como el resto de la operación: 499 millones
999.500 dólares para los papeles venezolanos TICC (con
vencimiento a 2017), 299 millones 999.700 dólares en
los bonos argentinos Boden12 (que vencen en 2012) y 199 millones
999.800 dólares en los Boden15 (con caducidad al 2015).
Con las manos medio vacías
El comunicado del despacho de las finanzas públicas
destaca que se recibieron 59.061 solicitudes de 103 instituciones
financieras para adquirir algunos de los papeles, pero no
indica si procedió en todos los casos.
Como la demanda protagonizada por los bancos fue de 9.000
millones de dólares para repartir solo 1.000 millones
en bonos, el Gobierno debió aplicar una metodología
que permitiera a los participantes adquirir una porción
de la emisión de deuda.
Fue así como aquellas instituciones financieras que
entregaron órdenes por 9.000 dólares o menos contaron
con la totalidad de los papeles solicitados, mientras que
aquellas que optaban por más bonos se quedaron con poco
entre las manos. Por ejemplo, los entes que solicitaron más
de 10 millones de dólares en papeles apenas recibieron
27.000 dólares.
Por ello, analistas del mercado señalaron que la expectativa
que ronda ahora en el sector financiero es la de una repetición
de la experiencia venezolano-argentina en materia de emisiones
de deuda, debido a la demanda insatisfecha que quedó
latente en el mercado.
El Ministerio de Finanzas informó en el comunicado que
la metodología utilizada para las adjudicaciones tuvo
su razón de ser en la necesidad de "satisfacer a la mayor
cantidad de inversionistas posibles".
Al mismo tiempo el despacho de finanzas manifestó la
necesidad de "asegurar la asignación de los pequeños
y medianos inversionistas" y permitir la participación
de todos los bancos, con el objetivo de contribuir con la
creación de un mercado secundario diverso.
Ahorro paralelo
Esa misma situación mantuvo inalterable la fuerte presión
sobre el mercado paralelo de divisas, con un precio del dólar
que ha escalado en las últimas semanas. Los analistas
indicaron que la baja adjudicación de bonos de deuda
entre los grandes bancos sostuvo la cotización de la
divisa paralela a los niveles presentados antes de la colocación
de los papeles.
Al respecto, el presidente del Banco Venezolano de Crédito,
Oscar García Mendoza, advirtió que la alta demanda
que se presentó en la emisión del Bono del Sur tuvo
que ver con el deseo de la gente de "deshacerse de los bolívares"
y colocar su dinero en la divisa estadounidense.