Todavía tengo presente la imagen de Tibisay Lucena en
julio del 2004 en el hotel Hilton, durante el simulacro de
votación para el revocatorio de agosto del 2004, explicando
personalmente a algunos de los invitados la "pulcritud" del
sistema. Nada de lo que dijo se cumplió. Incluyendo el
que por ser totalmente automatizado, los resultados se tendrían
media hora luego de cerrar la última mesa. Todos sabemos
que los preliminares tardaron cuatro horas y el boletín
oficial a las siete del día siguiente. ¿Qué
pasó durante esas horas?
Lo que sí quedó claro es que los muchachos de Smartmatic,
luego de haber comenzado la empresa con dinero de los venezolanos,
terminaron siendo multimillonarios y cubriéndose de gloria
revolucionaria al adquirir meses atrás a una de las empresas
norteamericanas más importantes en sistemas de votación
automatizado y que controlaría el voto del 30% de los
gringos, por la ganga de varios cientos de millones de dólares.
¡Lindos chicos!
Chávez está tranquilo, pues no solo cuenta con
la lealtad casi absoluta del CNE, pero por si acaso tiene
a la Asamblea y al Tribunal Supremo prevenidos al bate. Al
fin y al cabo fue revocado en agosto del 2004 y se quedó.
Nuevamente debemos prepararnos para la burla de la voluntad
popular que contará con la anuencia de unas Fuerzas Armadas
atemorizadas y vigiladas por el G2 cubano y por otro lado
por los grupos armados, terroristas y narcotraficantes dispuestos
a todo con tal de preservar lo conquistado. Ahora bien, y
no soy masoquista, pero el 3D estaré en la cola de votación
porque prefiero decirle a mis hijos que me robaron el voto
y no tener que explicar por qué abandoné la esperanza.
Chávez está derrotado y yo sí creo en los milagros.
¡Será!
seppel@cantv.net