Juan Carlos Palenzuela
Afligido patriotismo
Un funcionario de Biblioteca Nacional (BN) nos escribe para
solicitar su derecho a réplica a propósito de nuestro
artículo "Espanto plástico" (publicado el 23 de
octubre).
Con gusto cederíamos ese elemental principio si quien
remite tuviese un mínimo de educación al dirigirse
a sus conciudadanos. No es el caso. En primer lugar hay un
asomo de amenaza en su carta con la que se pretende coaccionar
a quien disiente de la politizada y mediocre programación
expositiva no sólo de BN, sino también del Ministerio
de la Cultura. No me inquieta su "enumeración de elementos
pertinentes" con que intentaría imponer su débil
autoridad.
Un obediente funcionario debe recitar la cartilla de una
supuesta programación del "régimen del olvido y
desidia que" mi persona "seguramente añora". No se a
qué viene este cuento chino. Yo escribí sobre una
exposición mediocre celebrada en BN y un oficinista refuta
alegando que "en espacios otrora imposibles, secuestrados
por la canalla que por cuarenta años se acostumbró
a relamerse y autocongraciarse en círculos cerrados que
igual trapicheaban con arte como arte como con negocios del
Estado". Florido lenguaje para evadir responsabilidades de
la actual administración.
Prosigue con la enumeración de exposiciones en BN. He
asistido a muchas de ellas puesto que soy usuario frecuente
de la institución y tengo la percepción de que es
una programación mediocre y politizada.
Alguna vez he escrito sobre este punto por cuanto preocupa
la distorsión de lo que debería ser una sala sin
contaminación política. Usted nombra como logro
expositivo La vida revolucionaria de Francisco de Miranda
y yo pienso que este es otro ejemplo de manipulación.
Miranda remite al S. XVIII y ello tiene una intención
ideológica en este momento y en este gobierno.
Sin embargo, aceptemos a Miranda pero también debemos
considerar a Cristóbal Mendoza. Y mejor aún, a los
pensadores de la modernidad, los escritores de nuestro tiempo,
para no permanecer en el laberinto absurdo del S. XIX, en
aquel terrible país de montoneras que sólo propició
muerte.
Dice el funcionario: "Si para Ud. significa una falta imperdonable
no haber expuesto algo sobre Uslar Pietri hasta la fecha,
muestra que de hecho está en nuestros planes a mediano
plazo¿". Sí, sí es una falta grave puesto que
ya termina este año y nunca estuvo en consideración
programática dicha exposición. Y no es "algo" en
improvisación, es una gran muestra como esa que a pesar
de la indiferencia del Conac, concretó la Fundación
Banco Provincial, Arturo Uslar Pietri. Un clásico
moderno.
El asunto no es Uslar Pietri sino la manipulación de
la historia y el desprecio a los valores de la venezolanidad.
Se pretende ignorar a notables escritores como decir Juan
Sánchez Peláez, Juan Liscano, Helena Vera, Miguel
Arroyo o Salvador Garmendia, todos fallecidos recientemente
y sin homenaje por parte del Ministerio de Cultura o la BN.
¿Será así como se re escribirá la Historia?
Por tanto, en cumplimiento de ley exijo no se burle de la
cultura venezolana. Y tampoco venga ahora con el numerito
del ofendido cuando se pone en evidencia su incapacidad de
subalterno.