Oaxaca.-Las fuerzas federales sacaron a los
manifestantes y profesores huelguistas del centro de la ciudad
de Oaxaca, donde permanecían desde hace cinco meses,
mientras persistía la incertidumbre de si más de
un millón de niños volverían a clases esta
misma semana.
En las calles de la ciudad eran visibles todavía algunos
ve- hículos incendiados y policías antimotines.
La ciudad se asemejaba más a un campo de batalla. La
Policía controlaba la plaza principal y los manifestantes
recorrían las calles armados con garrotes, relató
AP.
La decisión del Gobierno de enviar a sus fuerzas a Oaxaca
se dio después de que los maestros accedieron a regresar
a sus labores este lunes, poniendo fin a una huelga que dejó
sin clases a 1,3 millones de niños en este estado del
sur de México. No estaba claro si la presencia policial
socavaría ese acuerdo.
"La PFP estará en la ciudad hasta que los objetivos
del operativo sean totalmente cumplidos", que consisten en
"alcanzar la normalidad de la vida pública" en Oaxaca,
informó la fuerza de seguridad, según AFP.
Sin embargo, el líder del movimiento opositor, aglutinado
en torno a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO,
izquierda), Flavio Sosa, aseguró que van a continuar
las movilizaciones que exigen la salida del gobernador Ulises
Ruiz.
Por su parte, la Cámara de Diputados y el Senado de
México pidieron al cuestionado gobernador de Oaxaca que
renuncie o pida licencia a raíz de la prolongada crisis
en ese estado.
En la Cámara Baja la decisión fue aprobada "por
mayoría" con el voto de las dos terceras partes de los
diputados presentes en la sesión, incluidos legisladores
del oficialista Partido Acción Nacional (PAN, mayoría
relativa), el Partido de la Revolución Democrática
(PRD, izquier- da, segunda fuerza) y todos los minoritarios,
informó un portavoz del órgano legislativo.
En el Senado la decisión fue tomada por "unanimidad",
incluidos los miembros del Partido Revolucionario Institucional
(PRI), al que pertenece Ruiz.