Tráfico. Los residentes del municipio
El Hatillo tienen que madrugar todos los días si desean
llegar a las 8:00 de la mañana a su lugar de trabajo,
pues literalmente se tiene que atravesar la ciudad de una
punta a la otra. Quienes tienen que movilizarse a diario hacia
el centro de la ciudad, se consiguen con todas las colas.
El tráfico comienza en la interconexión El Hatillo-La
Boyera, sigue hacia el túnel de La Trinidad y se concentra
en la autopista de Prados del Este, hasta culminar en la autopista
Francisco Fajardo. De allí que los habitantes del Sureste
suelen utilizar los llamados "caminos verdes", para poder
esquivar algunas colas. En ese caso, la apertura de la vía
de contingencia "VAO" ayudó a minimizar las trancas.
Transporte. No tener carro en el municipio
El Hatillo puede resultar una calamidad, toda vez que el número
de autobuses es insuficiente para atender a la población
que habita y labora en esa comunidad. A veces se puede demorar
el mismo tiempo desde Chacaíto a El Hatillo que de El
Hatillo a Lomas de La Lagunita, pues hay que esperar hasta
media hora para que llegue una unidad, cargue pasajeros y
luego haga todo el recorrido por lo lados de la carretera
La Unión. Si bien el servicio de metrobús ha sido
de gran ayuda, el problema es que trabaja en horario restringido
y sólo de lunes a viernes.
Empleo. El municipio El Hatillo no ha dejado
de ser una ciudad dormitorio, porque las posibilidades de
empleo siguen siendo reducidas. La principal fuente de trabajo
se concentra en la actividad comercial y no se ha expandido
hacia otros ramos. Algunos vecinos aseguran que no es posible
fijar oficinas en la zona, porque resulta muy costoso. Asimismo,
comentan que hay poca disponibilidad de oficinas o comercios
de grandes dimensiones.