Para los que quieran tratar de entender la actual tragedia
venezolana, es de obligatoria lectura el libro de los colegas
columnistas Eleonora Bruzual y Luis José Uzcátegui
titulado Los hombres que erotizó Fidel. No es
fácil entender la popularidad de un ser tan despreciable
como Fidel Castro que por casi medio siglo ha mantenido a
todo un pueblo en la esclavitud, donde no se respeta ningún
derecho humano, ni siquiera el de la vida, que ha convertido
a la perla del Caribe en un gigantesco campo de concentración
y cuyos crímenes horrendos pasarán a la historia
del bestiario universal.
Yo puedo entender cómo la "masa", el proletariado en
su desesperación por salir de sus miserias pueda caer
en las garras de un "macho" o bajo los encantos del juego
de espejos de un prometedor profesional que aún en el
siglo XXI pretenda vender al marxismo clásico como una
opción de desarrollo sustentable. Lo que sí es incomprensible
es que semejante anacronismo mantenga el apoyo irrestricto
de miles de escritores, artistas, periodistas y políticos
de izquierda que erotizados por la figura demoníaca del
tirano de Cuba, lo adoran como si se tratase de algún
santón de la época bíblica.
Fidel, posiblemente el mayor criminal de la segunda mitad
del siglo XX, está pronto a morir tranquilamente en su
cama y sus funerales seguramente serán el evento mediático
mas importante de los últimos tiempos donde coincidirán
los adalides del populismo y del terrorismo de Estado como
forma de control social a llorar la partida de su "padre".
Ese día veremos todo un zoológico agarrados de la
mano y abrazados que con gran dolor despiden a su héroe.
Me imagino que la tumba tendrá un buen desagüe para
drenar los escupitajos que por millones recibirá el día
que Cuba sea libre. ¡Será!
seppel@cantv.net