La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) condenó los asesinatos ocurridos en la mina El Papelón de Turumbán, en La Paragua.
En un comunicado emitido por la Comisión de Justicia y Paz de Pastoral Social de la CEV, se exigió a los organismos competentes "que con absoluta independencia y sin politizar los hechos, se llegue a la verdad y sean sancionados con la debida pena los responsables directos e indirectos de tan lamentables asesinatos".
En el escrito, la cúpula de la Iglesia católica recordó al Estado venezolano que debe honrar los compromisos internacionales que hay en materia de derechos humanos, "y a actuar apegado a los estándares de protección que en esa materia están establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Piden además que las investigaciones del caso "se realicen cumpliendo de forma escrupulosa con el debido proceso, obligación internacional de carácter ineludible para la República".
Expresaron solidaridad con los familiares de las víctimas y piden a todos los creyentes venezolanos "orar por su eterno descanso" y trabajar por los derechos fundamentales de las personas. "Nuestra apuesta es que en este momento la vida vuelva a triunfar sobre la muerte. VC