|
compartir
|
| Expediente
Huellas en duda

El sistema automatizado de identificación dactilar que utiliza el CNE presenta un margen de error entre 2%, en las mejores condiciones, y 53%, en las peores, suficiente para generar desconfianza. Isabel García Nevett

El debate sobre el uso de las máquinas captahuellas regresa con fuerza a la arena pública en vista a las elecciones presidenciales de diciembre (Jorge Santos)
Contenido relacionado
  DIARIO
domingo 24 de septiembre de 2006  12:00 AM

Votó o no votó: está es la simple respuesta que buscan las máquinas captahuellas del Consejo Nacional Electoral (CNE) en un día normal de elecciones.

Los costos han sido considerables, y no sólo del lado financiero (las maquinitas le han costado más de 118 millones de dólares al Gobierno Nacional en los últimos dos años).

El tema de las captahuellas influenció en gran medida la retirada de los candidatos a la Asamblea Nacional en las elecciones de diciembre de 2005.

Aunque en ese momento el CNE accedió a retirar las captahuellas, el daño ya estaba hecho: hasta los cálculos más conservadores colocan la abstención alrdedor de 75%.

Sin embargo, el CNE parece hacer caso omiso de esta cifra, que revela un alto nivel de desconfianza en el sistema electoral. El CNE continúa la ardua campaña para hacer de las captahuellas un elemento aceptable para todas y cada una de las elecciones por venir. Esto ha hecho poco para solventar las dudas acerca de la utilidad real del llamado Sistema Automatizado de Identificación por Huellas Dactilares (AFIS, por sus siglas en inglés).

Un informe, publicado por representantes del Instituto Nacional de Estándares y Tecnologías (NIST, en inglés) de Estados Unidos en el Congreso de Biométrica del año 2004, destacó un estudio para determinar la precisión de varios sistemas comerciales de identificación por huellas dactilares. Entre los sistemas se encontraba el de la empresa Cogent, proveedora de las captahuellas para el CNE.

El estudio utilizó las variables de índice de aceptación verdadera y de aceptación falsa (TAR y FAR, respectivamente, en inglés), para definir las cantidades de aciertos y desaciertos que puede generar el sistema al comparar una huella con un universo de huellas que ya haya sido capturado -conocida como la premisa de "1: N" o uno a muchos- o encontrar una huella específica en una base de datos -premisa de "1:1" o uno a uno.

En el caso de Cogent, el TAR arrojó un resultado de 98% de aciertos en condiciones óptimas (queriendo decir que no hubo ningún tipo de interferencia entre una huella y otra), mientras que en el caso de huellas de baja calidad el porcentaje bajó a 47. En el caso de la aceptación falsa, o falsos positivos, el error era sólo de 0,01%.

Cogent recibió, en general, una buena evaluación por parte de los representantes del NIST, quienes aseguran que Cogent está entre las mejores compañías que ofrecen el sistema AFIS. El problema está en trasladar el margen de error del TAR a un proceso de elecciones a gran escala.

Margen de error
El 2% de error que arrojó el estudio del NIST pone entre comillas la afirmación del CNE sobre las captahuellas como garantes del principio "un elector, un voto". 2% de error en las captahuellas quiere decir que, en una situación óptima, donde cada huella es capturada a la perfección, de 10 millones de personas que utilicen las captahuellas el día de la jornada electoral, doscientas mil entrarían dentro del porcentaje de error. En el caso de que las huellas no se capturen óptimamente, la cifra de votantes en estado de error podría subir hasta varios millones.

El error se manifiesta en desconocer a alguien que ya haya votado, en reconocer a una persona que no haya votado como votador o en generar un error de sistema y permitir que la persona vote sin seguridad de que haya votado antes o no, vulnerando así el ya famoso principio.

En cuanto a la calidad de las imágenes dactilares, el informe de auditoría publicado por el Centro de Auditoría y Promoción Electoral (Capel) en diciembre de 2005 afirma que las imágenes capturadas son, en general, de baja calidad. Capel recomendó reforzar el entrenamiento de las personas encargadas en capturar las huellas y tomar medidas para hacer cambios en la manera en que se capturan, especialmente las huellas de los dedos pulgares.

Asimismo, Capel resalta la gran dependencia que tiene el CNE sobre la empresa Cogent, que es la encargada de procesar todos los datos.

Tiempo ilimitado
El tiempo que dura el sistema AFIS en reconocer una huella también presenta sus paradojas. El diseño de la red que ingenió Cogent para las captahuellas se basa en la premisa de "1: N", en donde la huella dactilar es capturada y comparada con las otras huellas que se han ido acumulando en el servidor.

Según el especialista Miguel Octavio, el problema está en la capacidad de la red de procesar simultáneamente las millones de huellas que se acumulan en un solo día de votación.

"Asumamos que en unas elecciones normales votarán 10 millones de personas, más o menos en un plazo de diez horas. Es decir, 1 millón de votantes por hora o 227 por segundo. Si el día comienza a las 8 de la mañana, para las doce del mediodía ya habría una base de datos de 4 millones de huellas a las que cada nueva huella debe ser comparada. Con un solo servidor, para esa hora el sistema tardaría 8 segundos en procesar cada huella," asegura Octavio. La cantidad de segundos va aumentando de acuerdo con el aumento de las huellas que se procesen, alargando así el proceso electoral (si es que en verdad se espera por la autentificación en cada caso). Se tendrían que añadir una gran cantidad de servidores para mantener la instantaneidad del proceso y garantizar que se cumpla el propósito oficial de las captahuellas de generar confianza y mejorar el sistema electoral venezolano.

El CNE no ha descartado la posibilidad de usar las captahuellas de acuerdo con la premisa de "1:1", donde se busca la huella capturada en una base de datos existente previamente. Hasta ahora, el CNE ha recolectado 7,8 millones de huellas en tres comicios pasados: el revocatorio presidencial, las regionales de 2004 y las locales de 2005.

En caso de utilizar esta premisa, el tiempo de búsqueda por huella podría incrementar a varios minutos por cada una.

Efectos especiales
La nueva directiva del CNE, comandada por Tibisay Lucena, aboga por el retorno de las captahuellas a los procesos electorales. Lucena argumenta que éstas son un avance tecnológico importante que aseguran el principio de "un elector, un voto". Según declaraciones hechas para Venezolana de Televisión, Lucena afirmó que quitar las captahuellas "sería echar para atrás" una serie de garantías con las que actualmente cuenta el elector. Sin duda, la decisión final de mantener las captahuellas alimentará la controversia que ya existe alrededor de este sistema. El efecto principal que buscan los rectores, el de generar confianza entre los electores, se ve opacado frente a las más recientes encuestas que indican altos niveles de miedo y desconfianza en el proceso electoral venezolano.

La encuestadora Hinterlaces, en un trabajo de campo realizado entre el 24 de agosto y el 3 de septiembre, identifica a 46% de la población venezolana como independiente o, como se conocen popularmente, ni-ni. Este alto porcentaje se puede atribuir a la variable miedo, que jugará un papel importante en cuanto a la participación o no de los electores en los venideros comicios presidenciales.

Oscar Schemel, director de Hinterlaces, en declaraciones a la prensa el pasado miércoles 20 de septiembre, aseguró que "la variable miedo puede convertirse en un factor decisivo para el voto de la oposición. Por eso, si se exacerba el temor, por ejemplo, al pensar que se vulnera el secreto del voto con las máquinas captahuellas, eso puede afectar directamente la votación. Lo mismo sucede con el temor de la permanencia indefinida en el cargo de Chávez, que puede generar un factor de coacción para expresar la opinión política".

Parece que el CNE insistirá en el uso de las captahuellas, a pesar de las reservaciones que se ventilan por parte de los mismos electores.

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas