18 09 2006 Economía Mercado condiciona cogestión EMPRESAS / Importaciones resultan más económicas que producción nacional Tecnolam aguarda por más apoyo oficial para tener éxito en su apuesta por lo venezolano RAQUEL BARREIRO C. EL UNIVERSAL La vaguada que cayó en 2005 en Guarenas generó pérdidas de materia prima, productos y maquinarias para la empresa Tecnolam, pero más que una tragedia, esta situación se presentó como una oportunidad para la planta. Esta industria que lleva 23 años en el ramo de los electrodomésticos, aprovechó el financiamiento del programa Fábrica Adentro y además se transformó en una de las primeras empresas de cogestión que impulsó el Gobierno. Lleva un año en este proceso de aprendizaje y hasta ahora la experiencia no ha sido fácil, las reglas del mercado se siguen imponiendo sobre las metas planteadas, y las importaciones constituyen una competencia fuerte para la producción nacional. Cambios necesarios José Luis Alcalá, asesor de la empresa, explicó que a partir del ingreso en el programa se procedió a la repartición de las acciones. "Ya le empresa había cedido 20% de las acciones a la gerencia, y el año pasado se cedieron otras 30% a los obreros, quienes se constituyeron como una cooperativa". Luego de esto, la meta era dar impulso a la producción nacional, para lo cual han recibido préstamos por parte de Foncrei, que suman hasta ahora 2.800 millones de bolívares, y todavía faltan por desembolsar 400 millones de bolívares. Con estos recursos se compraron dos máquinas y se logró aumentar en 10% la elaboración de su producto líder, la campana de acero inoxidable. Sin embargo, no ha sido fácil colocar entre sus 200 clientes lo que han logrado producir. "Para mantenernos en el mercado debemos continuar con importaciones de algunos productos, a la par que fabricamos otros aquí, como hornos, topes o cocinas-hornos, por lo menos hasta que se logren abaratar los precios nacionales. Los productos italianos o chinos son mucho más económicos". Solicitó incentivos en materia fiscal para reducir los costos, como la exención de impuestos arancelarios. Explicó que una campana importada paga 20% de arancel, mientras que para traer las piezas también se paga 20%, además del IVA, lo que suma 34% en impuestos, a lo que hay que sumar los costos de ensamblaje. José Gregorio Núñez, contralor de la cooperativa Cootrate, explicó que sólo en el diseño del molde de anime para proteger las campanas se gastaron 27 millones de bolívares. "Es difícil competir con la campana importada, porque a nosotros, por ejemplo, nos cuesta 22 mil bolívares el anime y 22 mil bolívares más la caja, además de los gastos de luz, etc, por eso no hemos podido colocar la producción". Esta situación preocupa a los 40 miembros de la cooperativa, quienes este año deben cancelar a Foncrei 175 millones de bolívares como parte del crédito adquirido. Mientras la situación mejora, buscan alternativas. Trabajan en la elaboración de un contenedor de basura ecológico, en el que se separan los desechos de vidrio, papel, metal y plástico, la idea es venderlo a las alcaldías. También utilizan el horno de pintura para prestar servicios a otras empresas. "Aquí pintamos motores, escaleras o ventiladores". No pierden la esperanza de que el Gobierno les ayude a abaratar los costos, o que los incluyan en el programa Canasta Familiar, el cual ofrece beneficios fiscales para la elaboración de electrodomésticos a bajos costos. "Entendemos que ya las autoridades están trabajando en eso, y tenemos que esperar", señaló Alcalá.

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/2006/09/18/18201a1 copia.jpg Los obreros tienen 30% del capital accionario de Tecnolam, lo que ha mejorado su disposición para el trabajo
(Foto Leonardo Noguera)