18
09
2006
Opinión
Pedro García Otero // Asimetrías verdaderas
OPINION / Hoy lunes
I. Hoy, a las 8 pm _puro prime time_, Televen transmitirá un programa llamado Hugo Chávez, en sus propias palabras.
Es posible que el programa no tenga el impacto de audiencia deseado. Hemos tenido miles de horas de "Chávez en sus propias palabras", y de él sabemos todo, desde que vendía conservas en Sabaneta hasta su actuación en el Museo Militar en febrero de 1992.
El rating, bueno o malo, es asunto de la televisora. Lo que interesa destacar aquí es el ventajismo del Presidente candidato. Si el mismo canal, a la misma hora, decidiera transmitir el programa "Rosales en sus propias palabras", ¿se imaginan ustedes el llantén del Comando Miranda? ¿Cómo creen que se tomaría Alvin Lezama, tartufo de la TV venezolana, esta cuña electoral? ¿Qué diría Willian Lara de "Rosales en sus propias palabras"?
II. Otrosí: Cada noche, la televisión se encadena por unos 10 minutos para un micro gubernamental denominado: Venezuela bolivariana en marcha. El del miércoles, por ejemplo, tenía un segmento denominado Al calor del pueblo.
En él se mostraba el agradecimiento de unos señores y señoras porque les estaban pagando sus pensiones de vejez. Todo intercalado con imágenes amorosas del Presidente: Rezando, poniendo cara de estadista o sonriéndose. Pretendía convencernos el micro de que eso era "Socialismo del siglo XXI", cuando no es más que sentido común, sobre todo contando con $60 por barril.
Había más: Se anunciaba la próxima inauguración del tren del Tuy, intercalado _por supuesto_ con más imágenes de Chávez. Se decía que a partir de octubre "el pueblo bolivariano viajará en 17 minutos de Caracas a Charallave". ¿Y los no bolivarianos, qué? ¿El carnet del MVR funcionará como un multiabono? ¿O habrá una copia de la lista Tascón en el torniquete de acceso?
Aun obviando el hecho de que hace rato que Hugo Chávez prefiere el frío de los estudios televisivos al calor del pueblo, dirán ustedes si esto no es propaganda encubierta.
III. "Al calor del pueblo" anda, precisamente, Manuel Rosales, quien convoca un gentío en cada barrio, pese a los peñonazos que los grupos fasci-chavistas le lanzan. Es raro que un candidato que no llega a 20% en las encuestas le robe la calle al que tiene 60%. Pero digamos que puede suceder.
Hablando de ellas, también es rarísimo que 80% rechace al socialismo, la única propuesta de Chávez en su campaña, y al mismo tiempo, 60% lo apoye electoralmente. Sólo se me ocurre pensar que hace rato que el pueblo venezolano lo ha escuchado mucho, en sus propias palabras. Y mientras ve la rebatiña en las cúpulas, y de ahí hacia abajo, entiende que sus promesas significan muy poco, o nada. "Socialismo" es una excusa para gobernar indefinidamente. Como ya hizo con Bolívar, Chávez vaciará a Marx de contenido.
Lo que sí es evidente es que la guerra que libra la oposición es asimétrica, y que aun así, parece estar comenzando a ganarla; porque si algo disgusta al pueblo venezolano, noble de corazón, son la injusticia y los excesos del poder.
potero@eluniversal.com PS. Desde el lunes 25, esta columna saldrá sólo en el ciberespacio, sin la tiranía del "papelespacio". Seguimos conversando en www.eluniversal.com.