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09
2006
Internacional
Comunidad judía advierte sobre matriz antisemita
Denuncian actitud hostil desde 1999
"Venezuela no es un país antisemita", pero a partir de 1999 vienen sucediendo hechos, en este sentido, que "no sabemos en qué van a terminar".
Así se expresó el analista político, Sammy Eppel, durante el seminario Medio Oriente: Claves para comprender el conflicto y su repercusión en Venezuela, que se realizó ayer en la sede de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV).
De acuerdo con su análisis, desde el 26 de junio hasta el 31 de agosto pasado se emitieron al menos 175 informaciones o hechos preñados de antisemitismo y antisionismo.
"Es simplemente lo que ha aparecido en medios de comunicación oficiales y oficialistas sobre este tema. Parece que hay una pequeña campaña por allí", señaló.
Eppel no desestimó la influencia del argentino Norberto Ceresole, pensador político y quien fuese asesor del presidente Hugo Chávez, y de su proyecto Caudillo, Ejército, Pueblo en la generación de una matriz de opinión que ha causado algunas reacciones inusuales en el país.
Al respecto, el ingeniero Paúl Lustgarten precisó que esta situación se vuelve peligrosa cuando se trata de "antisemitismo de Estado", como podría estar sucediendo.
En el foro también intervinieron el arquitecto Alberto Moryusef, el académico Walter Plischuk, el investigador Abraham Levy Benshimol y el analista Julio César Pineda.