SUHELIS TEJERO PUNTES
EL UNIVERSAL
Para el Gobierno es uno de los años más brillantes
de la economía venezolana, mientras una parte de la población
ha visto cómo sus ingresos se han incrementado. No obstante,
la bonanza generada por los altos precios petroleros no alcanza
para todos.
Más de 10 millones de personas en Venezuela no cuentan
con la capacidad de cubrir sus necesidades básicas como
alimentación, vivienda y educación, según los
datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística
(INE) para el primer semestre del año.
Pero de esa cifra surgen 3 millones 291.924 personas, pertenecientes
a 639.690 hogares, que ni por equivocación alcanzaron
a ver un salario mínimo durante la primera mitad del
año, es decir, que no pueden siquiera cubrir sus gastos
por alimentación.
El número de personas que se encuentran en situación
de pobreza extrema se ha reducido un tercio en el último
año. En el primer semestre del año pasado esta
situación afectaba a 4 millones 838.088 venezolanos,
de acuerdo con la información presentada por el INE.
Los menos pobres _o lo que el organismo gubernamental
considera los "pobres no extremos"_ más bien crecieron
en el último año, producto de la reducción
de la exclusión social más intensa. En este
sentido, el número de personas en pobreza no extrema
pasó de 6 millones 567.832 en la primera mitad
de 2005 hasta 6 millones 869.726 venezolanos al cierre
del semestre pasado, lo que representa un leve aumento
de 1,2% en el último año.
A destiempo
El presidente Hugo Chávez recalcó el domingo pasado
su voluntad de erradicar la pobreza para el año
2021, para lo cual destacó a la Misión
Negra Hipólita como una de las soluciones para
resolver la problemática de la exclusión
social. No obstante, el Gobierno no ha presentado
resultados concretos sobre la forma como esta ayuda
social ha mejorado los niveles de pobreza en el
país.
Pero, sin llegar a las metas de largo aliento,
representantes del INE habían destacado la
posibilidad de que al cierre del año pasado
se cumplieran ciertos parámetros en materia
de pobreza, que finalmente no fueron posibles.
Por ejemplo, el presidente de ese organismo,
Elías Eljuri, refirió en octubre de
2005 que la pobreza en Venezuela cerraría
ese año en 35%, mientras que la pobreza
extrema bajaría hasta 10%.
La realidad es que al cierre del año
pasado los resultados fueron otros y los pobres
arropaban a 37,9% de la población venezolana,
mientras que las personas en pobreza extrema
representaban al 15,3%.
Recién para el primer semestre de
este año es que las estimaciones, que
el Gobierno en realidad definió para
2005, comienzan a aterrizar en la realidad.
Al cierre de la primera mitad del año
la pobreza cerró en 33,9%, mientras
que la exclusión más grave bajó
a 10,6%, rozando la meta.
El INE ha insistido en el último
año en que el impacto de las misiones
sociales debe estar incluido en las mediciones
que hace ese organismo de los niveles
de pobreza en el país.
En términos generales, el ente
considera que son hogares pobres aquellos
que no cubren el costo de la canasta
básica, es decir, alimentos más
servicios. Mientras tanto, la pobreza
extrema se mide por aquellos hogares
que ni siquiera pueden cubrir la canasta
alimentaria, que para junio costaba
414.601 bolívares.