Santiago de Chile. Se autodenominan "los pingüinos"
por sus uniformes oscuros con camisas blancas, pero lo que los
700.000 estudiantes de secundaria en Chile han logrado señala
el nacimiento de una nueva generación que pasó de
dictadura a una democracia.
La revolución de los estudiantes contra su sistema de
educación decrépito fue la protesta más grande
en Chile desde que la democracia fue restaurada en 1990, reseñó
AP.
Los adolescentes de Chile, la primera generación nacida
en el crepúsculo de la dictadura de 17 años del
general Augusto Pinochet, han descubierto que la unidad
hace la fuerza; lograron 200 millones de dólares en
nuevos fondos (2,78% de aumento anual) y representación
en un consejo que propondrá reformas profundas.
Esto impresiona por ser un país que fue atemorizado
hasta el silencio por una dictadura durante la cual 3.100
personas murieron o desaparecieron.