JOSE ANTONIO AZOPARDO
EL UNIVERSAL
Yasuri no es Yasuri. La chica que canta el popular tema
Gillete es muy distinta a la morena del video. Realmente se
llama Catherine Severino, está en Caracas y goza de una
belleza que recuerda a la Miss Universo 2005, Natalie Glevoba:
ojos claros, suave piel blanca y largo cabello oscuro.
Es modelo, locutora, estudia Diseño de Interiores y
trabaja en bienes y raíces en su natal Panamá. Pero
ha tenido que hacer a un lado sus ocupaciones regulares por
este éxito que, dice, fue inesperado. Un éxito que
comparte con La Banda del Puente Rojo, los cinco compañeros
de trabajo que participaron en la creación de Yasuri.
"Todo empezó como un relajo", confiesa Catherine.
"Los muchachos me molestaban mucho porque decían que
yo era yeyecita (sifrinita). Entonces les escribí las
estrofas de Yasuri Yamileth inspirada en las racatacas (malandras),
y canté a capella, no para grabar nada".
Sin ella saberlo, sus compañeros se encargaron entonces
de agregar la música y arreglar el sonido. Luego
Catherine recibió el balde de agua fría. Pusieron
el tema en su programa de radio y alcanzó el primer
lugar como Canción más Sonada en Panamá,
para más adelante cruzar las fronteras y llegar a
países como Costa Rica, Colombia, Argentina y Venezuela.
El video
"No quise aparecer en el video porque era mejor
que la gente pensara lo que quisiera". Así
explica Catherine Severino el por qué buscar
otro cuerpo y otro rostro para la Yasuri del archiconocido
audiovisual.
En vista de su negativa, un productor en Panamá
se hizo cargo: decidió grabar la pieza en
el mismo barrio El Chorrillo y buscó a una
fémina de la zona que luego desapareció
por completo.
Pero Catherine no se preocupa y no teme por
la reacción de la gente. "En Panamá
cuando se supo que yo era Yasuri la gente se
alegró. En la calle me gritaban Yasuri".
Y ella espera que en Venezuela sea igual. Hoy
lo sabrá.
jazopardo@eluniversal.com