GUSTAVO MENDEZ
EL UNIVERSAL
El acuerdo para definir la candidatura única de la
oposición deberá esperar la resolución que tome
el Directorio del Consejo Nacional Electoral que precise si
Manuel Rosales debe renunciar a la Gobernación del estado
Zulia, o si es viable la separación del cargo.
Este lunes, el comando de campaña de Rosales se comunicó
con Julio Borges para solicitarle más tiempo. Aunque
se pautó el encuentro para hoy, la reunión deberá
esperar un día más, pues el pronunciamiento del
CNE sería mañana miércoles.
Por su parte, en Primero Justicia están a la expectativa,
y sólo esperan el pronunciamiento del organismo comicial
para despejar el camino de la candidatura. En ese sentido,
este lunes el jefe del comando de campaña de Borges,
Armando Briquett, pidió paciencia al país y aseguró
que pronto quedará despejado el panorama de la candidatura.
"No hay que ponerse contra la pared, esperemos el pronunciamiento
del CNE. Hay que esperar el desarrollo de los acontecimientos
para tomar la decisión que todos esperan", puntualizó.
En otro tema, el vocero de Primero Justicia lamentó
la postura del partido Acción Democrática
(AD) en no acudir al proceso de diciembre. "Hay motivos
para la esperanza, para luchar por la democracia. Si
seguimos atados al pasado, a la derrota y al pesimismo,
seguirán sucediendo las cosas que pasan. Por eso,
si hay chance, sí habrá unidad para salir
de la crisis".
A su juicio, 33% de apoyo a las candidaturas de Rosales
y Borges son una buena premonición de lo que
puede pasar en diciembre. "Ese porcentaje no es tan
malo, aun cuando no se ha iniciado la campaña
electoral. A esa cifra hay que unirse el mayor número
de venezolanos para lograr la gran unidad en la lucha
de las elecciones".
Briquett también le recordó al presidente
Chávez que en su ausencia murieron 515 personas
por armas de fuego: "de los cuales 200 tenían
entre 15 y 29 años. Entonces el Presidente,
en vez de pedirle la renuncia a sus ministros, debe
asumir su responsabilidad en la actual crisis del
país".
Criticó que se construyan casas en Mali,
cuando en Venezuela es palpable la crisis que
afecta a millares de venezolanos, y que se compren
armas por tres millardos de dólares cuando
la inseguridad crece por medio de los secuestros.