La Habana.- El nuevo escenario político
que vive Cuba bajo el mando provisional de Raúl Castro,
el segundo hombre de la jerarquía cubana, no ha afectado
a la rutina del país, que hoy amaneció con normalidad
y a la espera de noticias sobre la evolución del líder
cubano.
En centros de trabajo, paradas de autobuses, parques y tiendas
no se hablaba hoy de otra cosa que de la salud del presidente
Fidel Castro y del nuevo escenario político del país,
reseñó Efe.
Las instituciones oficiales abrieron con normalidad en La
Habana, así como los establecimientos comerciales, los
mercados, bancos, gasolineras y cafeterías.
En algunos centros de trabajo del Estado, la jornada comenzó
con actos de reafirmación revolucionaria en los que los
trabajadores refrendaron su compromiso con la revolución
y con Raúl Castro, mientras se recupera el líder
cubano.
La tranquilidad que reina en La Habana contrasta con las
manifestaciones de júbilo que tuvieron lugar anoche en
Miami, donde se concentra la mayor parte del exilio cubano
en EEUU, y donde centenares de anticastristas salieron a las
calles a celebrar la enfermedad de Castro.
''Por qué no va a haber normalidad aquí si no hay
pasado nada. Los que se ponen nerviosos son los de Miami,
aquí todos estamos tranquilos porque está Raúl,
que es como si estuviera él (Fidel)'', explicaba un residente
en el barrio de El Vedado.
''La situación es muy dura, porque la edad no lo acompaña
mucho y es lógico que el enemigo se quiera aprovechar
del mal del contrario, pero que no se hagan muchas ilusiones
tampoco, porque la revolución no es de un hombre solo
y este pueblo está preparado para todo'', advertía
un chofer habanero.
Hasta las largas colas para conseguir visados en los consulados
extranjeros se mantenían esta mañana como es habitual.
Decenas de personas aguardaban turno en un parque próximo
a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana
(SINA), aunque preferían mantener silencio sobre la nueva
situación creada en Cuba.
''Aquí nadie va a hablar de eso porque estamos todos
para resolver nuestros problemas de visa y de salida'', comentaba
un joven que esperaba poder concluir los trámites para
los que había sido convocado hoy.
''Confío en que no haya cambio en la política migratoria
y que ahora la SINA no cambie los trámites, no creo que
lo haga'', añadía.
''Lo que deberían decir es cómo está el Comandante
y qué ha pasado'', reclamaba una mujer que leía
con avidez en el periódico la proclama divulgada anoche
que anunciaba la cesión temporal del poder de Castro
en favor de su hermano Raúl.
Los medios oficiales cubanos, controlados por el Estado,
se limitaron hoy a reproducir la proclama de Fidel Castro,
leída anoche en la televisión local por su jefe
de despacho, Carlos Valenciaga.
Varias cadenas de radio repiten insistentemente hoy la ''Proclama
del Comandante en Jefe al pueblo de Cuba'', pero ningún
medio ha ofrecido información adicional sobre la evolución
del líder cubano o la posible emisión de un parte
médico.
''No hay nuevas informaciones sobre las que se han facilitado
hasta ahora'', apuntó una fuente oficial consultada por
Efe.
Por primera vez en la historia de la revolución, Fidel
Castro, a punto de cumplir 80 años, delegó provisionalmente
su jefatura del Consejo de Estado, de la Secretaría del
Partido Comunista y de las Fuerzas Armadas en su hermano Raúl,
de 75 años.
En esta tarea, Raúl estará arropado por reconocidos
cuadros del buró político del Partido Comunista
y del gobierno, como el vicepresidente Carlos Lage, el canciller,
Felipe Pérez Roque, y el presidente del Banco de Cuba,
Francisco Soberón.
El programa estelar de la televisión cubana, la ''Mesa
Redonda'', abordará esta tarde la repercusión de
la Proclama de Castro.