|
compartir
|
Guaicaipuro Lameda Montero // Salud revolucionaria
GUAICAIPURO LAMEDA MONTERO |  DIARIO
miércoles 26 de julio de 2006  12:00 AM

PARA CALIFICAR el resultado a la hora de ofrecer un producto o un servicio recuerdo una anécdota comentada por un profesor universitario quien mencionaba que un alto ejecutivo de una fábrica de cauchos tenía por costumbre recorrer el estacionamiento de los empleados de su fábrica para llevar una estadística sobre la marca de cauchos que utilizaban los vehículos de sus empleados. Luego y dependiendo de los cambios en estas estadísticas tomaba ciertas decisiones en cuanto a la dirección de su empresa, ello bajo la convicción de que si sus empleados preferían utilizar cauchos de la competencia era porque algo andaba mal en relación con los cauchos que ellos mismos producían.

También recuerdo haber comentado la anécdota con el difunto Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa a quien se le menciona como un "Quijote de la medicina" por su visión crítica ante la forma como se ejerce y administra el acto médico en Venezuela y quien fuera el primero en ejercer como ministro de Salud en el gobierno de Hugo Chávez. Recuerdo que el comentario se lo hice a propósito de una solicitud de recursos financieros que presentó para cubrir un incremento en el costo de la póliza colectiva de seguro de hospitalización, cirugía y maternidad que amparaba a los trabajadores del despacho a su cargo. Al final le dije: tan mal estará el sistema público de salud que los empleados de su ministerio prefieren y reclaman la garantía de atención en el sector privado.

Desde ese entonces, es decir después de transcurridos siete años, la cosa no ha cambiado mucho. Se habla de barrio adentro y otros esfuerzos por mejorar el sistema de salud pero lo cierto es que, según datos oficiales, la población ha crecido en unos 3,5 millones de habitantes sin que se hayan incorporado los servicios requeridos para atender esta nueva población y menos lo requerido para subsanar el déficit acumulado hasta 1999. Entre tanto, los recursos destinados para financiar pólizas privadas de seguro para los trabajadores del sector público sí han crecido sensiblemente y peor aún, la economía informal, excluida de este beneficio, también ha crecido sin posibilidad de una atención eficiente y eficaz.

Esta realidad la corroboran dos hechos notorios. Lina Ron fue hospitalizada en una clínica privada y, según dicen sus allegados, para no perjudicar su imagen de "clase pobre" prefirió que la trasladaran a Cuba donde le ofrecían una garantía que no recibiría en un hospital público venezolano; el otro, Alí Rodríguez Araque descartó su atención médica en un hospital público y acudió a una clínica privada, allí fue hospitalizado y atendido de emergencia para sacarlo del peligro de vida que le rondaba.

Así pues, los "líderes revolucionarios" no creen en el sistema público de salud que han desarrollado y lo dejan para la atención del pobre y el excluido.

guaicaipuro_lameda@hotmail.com



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas