CARACAS, martes 18 de julio, 2006 | Actualizado hace
EDUARDO FORTUNY
En Venezuela existe poca cultura de inversión a través
del mercado de capitales, esto se debe a que por muchos años
la economía venezolana disfrutó de una singular
estabilidad cambiaria desde comienzos del siglo XX hasta el
famoso Viernes Negro en el año 1984, lo que significa
que dos generaciones de venezolanos nacieron y murieron prácticamente
con el mismo tipo de cambio.
En este escenario, el sistema de ahorro bancario ofrecía
tasas de interés reales positivas que permitían
a la población tener un verdadero ahorro.
Sin duda la historia después del Viernes Negro es
otra, con altos niveles de inflación y devaluaciones
que pulverizaron los sistemas de ahorro en bolívares,
el público inversionista se fue posicionando en activos
en moneda extranjera dejando el bolívar como una simple
moneda de pago.
Actualmente, producto del último control de cambio
hemos alcanzado una aparente estabilidad macroeconómica,
con bajas tasas de interés activas y un tipo de cambio
fijo por casi dos años el cual podía extenderse
por un período indefinido en la medida en que el
boom petrolero actual continúe.
En este entorno, ¿qué debe hacer el pequeño
inversionista?, el cual tiene pocas oportunidades de
inversión, más allá de los instrumentos
bancarios.
En primer lugar, debe reconocer su necesidad de diversificar
sus ahorros en diferentes alternativas de inversión
que le permitan obtener tasas de retorno por encima
de la inflación, a través del mercado de
capitales y del mercado inmobiliario.
La primera opción a explorar es la posibilidad
de acceder al mercado inmobiliario a través
de los diferentes programas de créditos blandos
y apoyo financiero diseñados por el Gobierno,
en algunos casos el pago de un alquiler puede ser
equivalente a una cuota hipotecaria que le permitirá
tener una vivienda propia; a través de estos
programas de crédito el inversionista puede
utilizar una tasa de interés por debajo de
la inflación para adquirir una vivienda que
aumentará su valor en el tiempo.
En segundo término, debe aprender a considerar
el mercado de capitales como una opción a
su alcance tanto para instrumentos de renta fija
que generan un interés conocido en el tiempo
como instrumentos de renta variable que le permitirán
a cambio de tomar un riesgo mayor la posibilidad
de tener un importante potencial de revalorización,
en este grupo están los fondos mutuales y
las acciones.
Mención especial debe tener el mercado
de bonos de deuda pública nacional que
ha venido desarrollando el propio Ministerio
de Finanzas a través de emisiones tanto
en bolívares como en dólares para
el mercado interno y próximamente se espera
que las alternativas se incrementen con los
bonos emitidos por Petróleos de Venezuela
y el Bono del Sur de la República Argentina.
La combinación de la reducción
de las tasas de interés en bolívares
producto del control de cambio y el incremento
en la tasa de interés en dólares
como consecuencia del incremento de la inflación
externa nos presentará un escenario a
corto plazo donde las tasas nominales en bolívares
serán similares a las tasas en dólares,
con lo cual el inversionista tenderá
a situarse en la moneda dura, y la mejor forma
de hacerlo es a través de las emisiones
de bonos del Estado.
opinionfinanciera@yahoo.com
Eduardo Fortuny
DIARIO
MANUEL ALFREDO RODRÍGUEZ
Derecho Innovador
La vía legal correcta para exigir reparación o indemnización económica a los (...)
ERNESTO LINZALATA
42 kilómetros
Correr un maratón es todo un reto, un gran esfuerzo. Correr 500 maratones (...)
ELIDES J. ROJAS L.
Sobre la marcha
Más allá de la demostración cívica y democrática, más allá de los ganadores y (...)
ANDRÉS CORREA
Latiendo en la cueva
"Este es un régimen condenado y un régimen asesino (...) No hay forma de que (...)
JULIO T. CABELLO
Diáspora
Hoy 12 de febrero 8 mil venezolanos nos dimos cita en un enorme centro de (...)
Clara Martínez Turco
Puerta Santa
Muy clara y contundente la política que seguirá la Iglesia Católica ante los (...)
ALFREDO PIMENTEL
Fórmula 1 a dos manos
Seguir siendo los mejores, esa es la premisa del papá del RB8 de Red Bull, (...)