CARACAS, martes 11 de julio, 2006 | Actualizado hace
ROSA MARIA REY B.
Luisa, analista de sistemas, consultó su saldo bancario,
y pensó: Con estos 250.000 bolívares podría
comprar las acciones que tanto publicitan de esa empresa de
electricidad... ¿será buena idea?
Si a 70% de la población venezolana se le pregunta cuál
es su gran ilusión financiera, la respuesta más
probable sea: "Montar un negocio". Ahora bien, para esto se
necesita encontrar uno atrayente y con "números bonitos",
arriesgar una cantidad de dinero relevante para el grupo familiar...
y conseguir quién lo maneje. Si el empresario en ciernes
tiene un trabajo estable, probablemente no quiera arriesgarlo
mientras el negocio no demuestre su éxito, con lo cual
tendrá que buscar alguien que lo haga: ¿Familia
o profesional externo? En la primera, se supone una relación
de confianza, pero no garantiza la mejor gerencia. Con el
segundo, puede no confiarse en su lealtad.
Entonces, ¿cómo disfrutar de los beneficios de
un negocio sin tener que estar ahí?: Comprando acciones
de una empresa ya establecida. Pero...
¿Qué son? Las empresas (... y las familias
también) necesitan dinero para crecer, y entre las
alternativas para conseguirlo está ofrecerle al público
una participación como dueños, cosa que desafortunadamente,
las familias no pueden hacer.
¿Qué ventajas tienen para el comprador? Que
puede disfrutar de los rendimientos de un negocio sin
tener que manejarlo. ¿De dónde viene la ganancia?
De la revalorización de las acciones, si la hay
(y que sólo se realiza cuando se venden) y de los
dividendos. En Venezuela, la Ley de Mercado de Capitales
exige a quien cotice en la Bolsa de Valores un reparto
de al menos 50% de las utilidades netas anuales; así
que si a la empresa le va bien, se pueden conseguir
rendimientos interesantes.
¿Existe el riesgo de perder el dinero invertido?
Bueno, Benjamín Franklin dijo alguna vez que
seguros sólo están la muerte... y los impuestos.
Hay empresas buenas y otras no tanto. Para mencionar
dos, los accionistas de Enron, petrolera americana
que quebró en el 2002, vieron desplomarse su
inversión, y los de Google, la tecnológica,
han multiplicado su dinero varias veces. ¿Qué
hacer entonces para minimizar la incertidumbre?
Pues lo que en finanzas se llama "poner los huevos
en varias cestas": distribuir el dinero en diferentes
alternativas, pues si una falla, uno espera que
las otras compensen la pérdida.
Lo que hay que estar claro es que en el mundo
de las acciones no hay Fogade, y que si la empresa
cierra, el dueño es el último en cobrar,
si es que algo queda; pero por otro lado, como
hay una separación muy clara entre los bienes
del accionista y los de la compañía,
el peor escenario es perder el dinero invertido,
pero no sus propiedades personales. Tranquilos,
que el televisor de plasma está a salvo.
¿Dónde se adquieren y cuánto
se necesita? En cualquier casa de bolsa, o banco
universal, y se puede entrar a partir de un
millón de bolívares. Adicionalmente
hay que pagar una comisión, que puede estar
entre 1% y 4%, dependiendo del monto transado.
...Luisa decidió comprar las acciones.
Ahora estaría pendiente de que sus vecinos
pagaran a tiempo la electricidad. Después
de todo, tendría 0,000015% del capital,
pero se sentía como si la empresa fuera
toda de ella...
Profesora del IESA rosamaria.rey@gmail.com
Rosa Maria Rey B.
DIARIO
MANUEL ALFREDO RODRÍGUEZ
Derecho Innovador
La vía legal correcta para exigir reparación o indemnización económica a los (...)
ERNESTO LINZALATA
42 kilómetros
Correr un maratón es todo un reto, un gran esfuerzo. Correr 500 maratones (...)
ELIDES J. ROJAS L.
Sobre la marcha
Más allá de la demostración cívica y democrática, más allá de los ganadores y (...)
ANDRÉS CORREA
Latiendo en la cueva
"Este es un régimen condenado y un régimen asesino (...) No hay forma de que (...)
JULIO T. CABELLO
Diáspora
Hoy 12 de febrero 8 mil venezolanos nos dimos cita en un enorme centro de (...)
Clara Martínez Turco
Puerta Santa
Muy clara y contundente la política que seguirá la Iglesia Católica ante los (...)
ALFREDO PIMENTEL
Fórmula 1 a dos manos
Seguir siendo los mejores, esa es la premisa del papá del RB8 de Red Bull, (...)