Berlín.- Los capitanes de las selecciones
de fútbol de Italia y Francia, Fabio Cannavaro
y Zinedine Zidane, se alinearon a título personal
hoy contra el racismo, dos días antes de la final del
Mundial 2006 en Berlín.
"No debemos limitarnos a los llamados y a las palabras, es
necesario testimoniarlo con el propio comportamiento.
Y, esto es válido en particular para los futbolistas",
escribió el capitán "azzurro" en una declaración
a la organización FARE (Football Against Racism
in Europe), reseñó AFP.
"El racismo no tiene sitio en nuestra sociedad. La Copa del
mundo es un evento mágico y los racistas deben
quedar fuera" de ésta, señala por su parte
Zidane.
Por primera vez en su historia el torneo se compromete oficialmente
en la lucha contra el racismo en los partidos. En los
estadios son desplegadas pancartas con la inscripción
"Digan no al racismo", un flagelo común en los
estadios, en particular de Italia, donde por ejemplo, el defensa
marfileño del Mesina, Marc Zoro, ha sido blanco
en varias oportunidades de burlas racistas.
155 millones de sobrecitos de barajitas ha vendido la empresa
italiana Panini, desde que sacara a finales de abril su colección
mundialista. Entre las figuras más cotizadas se encuentra
el portero Jens Lehmann, que se sumó tarde a la colección.