GANO URIBE, perdió Chávez. Esa es la verdad de lo
ocurrido. Tan contundente triunfo ha sido un fulminante golpe
en la mandíbula de la izquierda radical representada por
Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales. La victoria de
Alvaro Uribe, con el 62% de los votos, ratifica el inmenso respaldo
que tiene su política en Colombia. El problema de fondo
en la relación con Venezuela es justamente el contenido
de esa política. Si la analizamos con detalle tenemos que
entender que no puede existir ningún tipo real de acercamiento
entre los dos gobiernos. Es sencillamente imposible. No se pueden
armonizar posiciones tan contrapuestas.
COLOMBIA es el más cercano aliado de Estados Unidos
en la América Latina. Venezuela, enfrenta irresponsablemente,
cada vez que puede, al Imperio. Uribe lucha con decisión
en contra de la subversión guerrillera, sea las FARC,
el ELN o los paramilitares. Chávez combate a los paramilitares
y le hace carantoña a la guerrilla izquierdista. Como
bien dijo Simón Alberto Consalvi en su artículo
semanal, el presidente Uribe cree en la democracia pluralista,
en la libertad de comercio, en la alternancia republicana,
en la integración andina y en el Estado de Derecho.
Hugo Chávez se burla de esos valores. Cree en el militarismo,
en el personalismo, en la autocracia, en el estatismo, en
el populismo y en el socialismo del si glo XXI.
DEFINITIVAMENTE, Hugo Chávez debe estar bien angustiado.
El viaje a Bolivia para tratar de favorecer a su candidato
Ollanta Humala, buscando movilizar el sentimiento étnico
en el Perú, parece que va a fracasar. El triunfo
de Alan García es una realidad. Lo más sorprendente
es ver caer a Andrés López Obrador en las
encuestas sólo por el supuesto apoyo de Hugo Chávez.
Felipe Calderón es el gran favorecido. Un nuevo
liderazgo está surgiendo en la América Latina.
ferochoa@cantv.net