MARIANNA PARRAGA
EL UNIVERSAL
Para Mazhar Al Shereidah, profesor de la maestría en
Economía y Administración de Hidrocarburos de la Universidad
Central de Venezuela, no se ha hecho una adecuada lectura en
Caracas de la conjunción de los aspectos económicos
y geopolíticos que signan al mercado petrolero mundial.
"A simple vista se observa que en los últimos dos años
la oferta ha superado a la demanda en alrededor de 1 millón
de barriles diarios de crudo, en su mayoría pesados.
En tiempos normales esa situación hubiera presionado
los precios a la baja, pero ha ocurrido lo contrario, lo cual
nos obliga a evaluar las variables extrínsecas al mercado",
explicó.
A su juicio, mientras se añaden más barriles
a un mercado cuyos precios no descienden, los países
productores obtienen un caudal de ingresos extraordinarios
que les impide observar amenaza alguna en el futuro inmediato
para sus políticas petroleras. En el caso de las naciones
árabes, esa política se traduce en minimizar los
enfrentamientos con Estados Unidos, tras la hostilidad que
generaron entre ellos los sucesos del 11 de septiembre.
"El ejemplo más claro son las declaraciones liberales
del ministro saudí, Alí Al Naimi, con respecto
al propósito de todos los productores de ganar dinero
y conseguir clientes, lo cual responde a una estrategia
de evitar ser responsabilizados por los altos precios",
sentenció el profesor.
Mientras tanto, las autoridades energéticas venezolanas
han continuado repitiendo la receta de que la corrección
para un mercado sobreabastecido es el recorte de la
producción OPEP. "Se han aferrado al ABC del mercado
o a la política más ortodoxa de oferta-demanda
que, si bien sirvió a principios del gobierno de
Chávez para lograr una mayor disciplina de los
miembros de la OPEP, en la actualidad se desvincula
de las políticas de los países del Medio Oriente",
agregó el experto.
En síntesis, el discurso oficial venezolano
sobre el precio justo del barril, que ha variado al
ritmo con que se han elevado las cotizaciones en las
últimas semanas, luce desarticulado y refleja,
según Al Shereidah, que los encargados de la
política energética nacional "no están
preparados para jugar en las grandes ligas".
Al término de la reunión que se celebrará
el jueves, el experto espera, por tanto, que la
OPEP repetirá estrictamente la sentencia ofrecida
a los medios en las últimas dos o tres reuniones:
tras revisar exhaustivamente el mercado, las cuotas
de producción se mantendrán invariables,
pues el mercado se encuentra bien abastecido de
crudo, y se sentará el compromiso de mantener
una estricta vigilancia de su evolución para
anticipar posibles variaciones en el corto plazo.