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| SOCIEDAD / Dos videojuegos plantean el desembarco norteamericano en las costas locales
La invasión virtual

"Rainbow 6" y "Mercenaries 2: World in Flames" causan revuelo

World in flames. El mundo en llamas a punto de ser editado
(Foto Cortesía)
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CON INFORMACIÓN DE |  DIARIO
domingo 28 de mayo de 2006  12:00 AM

La anunciada invasión norteamericana, reconfortante para algunos, apocalíptica para la mayoría, es un hecho. Los marines junto a una tropa de mercenarios, han desembarcado en Falcón y Caracas para "apoderarse" de nuestra industria petrolera y combatir a un "tirano hambriento de poder" y al grupo de "terroristas" que le rodea. Aunque muchos podrían temblar al escuchar esta noticia, por fortuna, el hecho pertenece al terreno de la ficción. Se trata de un par de videojuegos que han creado molestia en ciertos sectores _políticos_ de nuestro país. Se trata de: Rainbow 6 y Mercenaries 2: World in Flames (Mercenarios 2: Mundo en llamas). Uno de los títulos, disponible para PC, XBox 360 y PlayStation 3, se encuentra a la venta a escala mundial. Es el Rainbow 6, que cuenta además con la firma del célebre Tom Clancy, escritor famoso por haber generado ideas que han desembocado en exitosos juegos de video e incluso películas. Su tema recurrente son los conflictos internacionales. Por su parte, Mercenaries 2: World in Flames será lanzado próximamente. Las reacciones con respecto al primero no se han hecho esperar. Mario Silva García, conductor del programa La Hojilla, le dedicó un artículo completo a Rainbow 6 en el diario os Papeles de Mandinga. "En el último lanzamiento de Rainbow 6, se recrea a una Norteamérica bajo un embargo petrolero, agotadas sus reservas, y diferentes escenarios de refinerías en el mundo _Amuay en Venezuela una de ellas_, que deben ser rescatadas de las manos de supuestos "terroristas". No se explica en estas misiones los motivos que generaron la crisis energética. Tampoco señalan que cada país en el mundo tiene derecho a ejercer su soberanía en cuanto a sus reservas energéticas", relata Silva, para luego agregar: "Sin embargo, acuden al poder hegemónico de las necesidades del imperio como motivo esencial que justifique la recuperación de estas refinerías y califican como "terroristas", a aquellos que las "tienen ocupadas"". El articulista comenta además que en el juego se hace alusión directa a la Revolución Bolivariana ya que, según él, todos los "terroristas" que combaten en la refinería de Amuay tienen franelas o chaquetas rojas. Aunque agrega que en este caso emiten alabanzas a Alá, algo que forma parte de la "demonización mediática de la religión musulmana". La abogada Eva Golinger ha sido otra de las voces que se ha levantado contra este videojuego, asegurando que se trata de una estrategia de campaña psicológica del Pentágono que busca sembrar sentimientos de rechazo hacia Venezuela en la población civil de Estados Unidos. De hecho dice que en el cartucho se hace referencia directa a nuestro país, ya que aparece la Bandera Nacional. Específicamente, en el juego se presenta a la refinería, cuya ubicación si bien es la misma de Amuay se hace llamar "Optima", como propiedad de una empresa norteamericana. El problema surge cuando un grupo de neofascistas amenazan con volar el complejo si se llega a realizar la extradición de un oficial yugoslavo. Pero ese no es el único escenario donde aparece nuestro país, ya que son docenas de misiones alrededor del mundo las que trae Rainbow 6. También es simulado un secuestro a varios diplomáticos y embajadores en la embajada japonesa en Caracas por un grupo terrorista desconocido. Venezuela en llamas Mercenaries 2: World in Flames también genera comentarios aun cuando todavía no ha salido al mercado. No obstante, su página web oficial (http://www.mercs2.com/game.php) es muy clara: "Es un juego que presenta un escenario explosivo en un mundo inestable y sumamente vulnerable a la guerra. Un tirano hambriento de poder amenaza la reserva petrolera venezolana, provocando una invasión que convierte a Venezuela en una zona de guerra". Sin embargo, más adelante especifica: "Pero para ti la crisis internacional es lo de menos, eres un mercenario y tus ganancias provienen del caos". En este caso ha sido el asambleísta Ismael García quien cree que este juego es la prueba de que "el Gobierno estadounidense sabe cómo preparar campañas de terror psicológico para hacer que las cosas ocurran luego". Sin embargo, en declaraciones a la agencia Associated Press, Greg Richardson, vicepresidente de operaciones comerciales de la empresa Pandemic Studios, responsable de Mercenaries 2: World in Flames, asegura que ésta no tiene vínculos con el Gobierno norteamericano. "Pandemic Studios es una firma privada, que se enfoca solamente en el desarrollo de entretenimiento informativo", dijo el ejecutivo. Por su parte, Chris Norris, publicista de Pandemic, no temió decir que "pese a que un conflicto no necesariamente tiene que estar pasando, (el juego) es lo suficientemente realista para creer que eventualmente podría pasar". Con información de Diego Penzo Vivas  dpenzo@eluniversal.com

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