RAQUEL BARREIRO C.
EL UNIVERSAL
Los representantes de la Federación Venezolana de la
Industria de la Panificación (Fevipan) solicitaron un ajuste
de 46,8% del precio del pan, que se encuentra regulado desde
el año 2003.
La propuesta llevaría el precio del kilo de 2.520 bolívares
hasta 3.700 bolívares, es decir, la canilla de 200 gramos
pasaría a costar 740 bolívares y no 500 bolívares
como es su precio regulado actual.
Tomás Ramos, presidente de la Federación de Panaderos,
señaló que entre 2003 y la fecha sólo se
ha hecho un ajuste en el precio de 20%, mientras que en
promedio el costo de producción de este alimento se
ha incrementado 113% en el mismo lapso.
"Cuando aplicaron la regulación en muchas panaderías
el kilo de pan costaba entre 2.400 y 2.700 bolívares,
y el Gobierno lo controló a 2.100 bolívares,
en el 2004 lo aumentaron a 2.520 bolívares. En ese
lapso hemos sufrido aumento de materias primas, hemos
aguantado el impacto de la devaluación (70% en cuatro
años), inflación (78%), salario mínimo
(145%), y las panaderías no aguantan más. Estamos
solicitando sólo el incremento de 48%, a pesar de
que en promedio los costos se han incrementado mucho más
que eso".
Los panaderos explican que en promedio el actual precio
regulado les genera pérdidas de 35%.
"En el caso del pan francés la pérdida
en su elaboración es de 28%, en la canilla es
de 36%, en el campesino de 48% y en el caso del pan
sobado es de 53%"
Ramos propuso además que sólo se mantenga
regulado el precio de las presentaciones canilla
y el pan francés, y que el precio del pan sobado
y el pan campesino sean liberados.
Aclaró que desde que María Cristina
Iglesias asumió la dirección del Ministerio
de Industrias Ligeras y Comercio, no han sido
convocados por este organismo para analizar el
problema que los aqueja.
Cifras en picada
Los números que maneja Fevipan indican que desde hace
cuatro años 658 panaderías se han
visto obligadas a cerrar.
"En el año 2002 existían 6.850
panaderías, y ahora sólo hay 6.192
panaderías. Esto también ha generado
la pérdida de 11.000 puestos de empleo".
Otro problema que aqueja al sector es la
obsolescencia de sus equipos, y la necesidad
de una rentabilidad en el negocio para actualizarlos.
El 85% de las panaderías tiene equipos
con una antigüedad entre 10 a 30
años, mientras que sólo el 15%
tiene equipos de menos de 10 años.
"Es necesario que se entiendan los
problemas del sector, porque no queremos
desmejorar la calidad del pan, pero
tampoco queremos que sigan cerrando
panaderías y dejando a gente sin
trabajo. Necesitamos una decisión
urgente por parte del Ejecutivo. Chávez
dijo que estaba dispuesto a hablar,
y nosotros queremos conversar".