OSCAR MEDINA
EL UNIVERSAL
Que heredó un sistema de salud viciado es lo primero
que aclara el gobernador Luis Felipe Acosta Carlez antes de
explicar su plan para los hospitales del estado Carabobo. La
culpa sigue siendo del gobierno anterior y para el general retirado
la gran evidencia de esto tiene que ver justamente con la Maternidad
del Sur, esa cuya supuesta privatización desató críticas
hasta de sus colegas boina roja en la región.
El año pasado la maternidad experimentó el peor
momento de su historia con un índice inusual de muertes
de madres e infantes que ameritó incluso una investigación
por parte del Consejo Legislativo.
Para Acosta Carlez la explicación de lo que allí
pasó es clara: "Está demostrado que hay cuatro
médicos que pertenecen a Proyecto Venezuela, incursos
en presunta mala praxis que provocaron la muerte de siete
madres y siete niños. Cuando recibí el gobierno
no contraté ningún médico, sino que simplemente
los que estaban continuaron todos".
Lo que describe el gobernador es un desastre: médicos
que cabalgan horarios, insumos y medicinas que desaparecen,
"me entregaron un solo quirófano operativo"... Y
_según explica_ eso forzó la toma de decisiones:
alianzas con fundaciones y con clínicas privadas
para operaciones, trasplantes y tratamientos.
"La consecuencia de todo esto es que yo tengo que cambiar
el sistema de salud. Está demostrado con hechos
que el sistema fracasó", anuncia: "¿Cuál
es la alternativa? Voy a decretar el servicio de salud
por distrito para efectos de desconcentrar la administración.
Y de acuerdo a la Ley de Licitaciones, puedo, por ejemplo,
licitar a una empresa los insumos médico-quirúrgicos.
Y eso no lo voy a pagar de una vez, sino que le digo:
en cada uno de los hospitales usted me va a poner todos
los insumos y yo por cada intervención quirúrgica
le voy a pagar a través de un fondo de avance".
El plan es licitar también el control del recurso
humano: "para evitar que algunos médicos sigan
cabalgando horarios vamos a llevar a cabo la auditoría
activa, con las mismas contralorías sociales
y contratando a una empresa para efectos de control
a través de un sistema tecnológico. Es decir,
carnetizar al médico, ponerle sus huellas en
el sistema y yo pago de acuerdo a las horas trabajadas".
El esquema plantea, entonces, la participación
de empresas privadas responsables de la auditoría,
el equipamiento de insumos y medicamentos e instalación
de farmacias en los hospitales. Esto complementa
el proyecto del servicio médico por distrito
que estaría manejado por una junta directiva:
"Tres personas designadas por mí y dos seleccionadas
por la población".
Con una o con otra
Es dentro de ese marco de licitaciones que entra la historia
de la compañía Servicios Integrales
de Salud, SISA, y la Maternidad José María
Vargas, mejor conocida como Maternidad del Sur:
"Yo quería hacerlo con una maternidad,
un solo servicio, y con una sola empresa que
me llevara a cabo esa acción: la contraloría
y el manejo de los insumos. Más nada. Lo
que llaman el outsourcing, que es algo que también
hacían los Salas con la Fundación
Fachin de Boni. ¿Porqué no le dijeron
nada a los Salas cuando tenían los outsourcing
y cobraban? Ah, pero es Acosta Carlez que no
está cobrando nada y que simplemente retiró
a 10 empresas y contrató a una. Si yo contrato
a una empresa para que haga mantenimiento, controle
el recurso humano y los insumos, ese es el mismo
outsourcing pero con otra figura. Y con una
sola empresa porque es la maternidad nada más".
Este, se entiende, hubiera sido un ensayo
puntual porque el plan va más allá:
"Ahora pienso hacerlo con tres empresas pero
en todos los servicios de la salud y en todo
el estado Carabobo".
Así que con SISA o sin ella, el esquema
va: "Y en lugar de tres empresas también
puedo nombrar en algún caso a una cooperativa.
El Artículo 184, numeral 6 de la Constitución
me habla de que yo puedo delegar los servicios
de salud y educación, yo puedo transferir
la prestación de esos servicios. Y
el numeral 6 me habla de la cogestión.
¿Qué es cogestión? Gobierno,
empresa privada y trabajadores. También
me lo permite el Pacto de San José,
que en su artículo 25 dice que el Estado
tiene que ejecutar todos los mecanismos
para garantizar la salud del pueblo".
Las críticas de la oposición
para el gobernador no tienen mayor fundamento.
Y las que le llueven desde el MVR las
califica de "diatriba familiar".
"¿Qué origina la diatriba?
Bueno, la salud está trabajando
mal. Yo como gobernador estoy ejecutando
una política pública para
solucionar lo que no sirve y que es
heredado. Aquel que no esté de
acuerdo, que me presente otra solución.
Ya yo tengo una, que es decretar los
servicios municipales o distritales
de salud, con juntas directivas seleccionadas
por mí a través de decretos
donde el pueblo va a participar en los
controles y la empresa privada también
porque es una cogestión. ¿Quiénes
están explotando el petróleo
en Venezuela? ¿No es la empresa
privada? Bueno, hay una cogestión.
Eso no es privatizar. ¿Quién
está construyendo viviendas aquí
en el estado? La empresa privada. ¿Quiénes
están financiando la construcción
de viviendas? La banca privada. La responsabilidad
de la política pública es
del Gobierno, pero cuando logramos la
cohesión entre Gobierno Nacional,
gobierno regional, banca privada y empresarios,
es el deber ser porque así todos
podemos desarrollar al país".
Y a quien no esté de acuerdo
con esta orientación "cogestionadora
y desconcentradora" Acosta Carlez
le muestra un camino: "Ahí están
los tribunales. Lo único que
me para la innovación que estoy
haciendo en viviendas y ahora en salud,
será un tribunal. Ya he ganado
22 juicios. Si me demandan para que
no transforme la salud del Estado
y ponga un nuevo sistema como el que
estoy poniendo, va a ser el juicio
número 23 que gane. Así
como el Presidente los ha ganado todos,
yo también. Y si el tribunal
me dice que no haga el sistema y continúe
con el viejo, bueno, cuando se muera
una persona se la mando al tribunal
o al demandante: mira, por culpa tuya
se murió".
ommedina@eluniversal.com