MARINELLYS TREMAMUNNO
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Los Teques.- Ana Ocarina Centeno, de 37 años
de edad y "sobreviviente" como ella se autodenomina, se refugia
desde hace 20 días en el galpón que queda en pie en
El Paso, Los Teques, junto a otras 19 familias que desde hace
un par de semanas claman la ayuda de las autoridades regionales
para conseguir una vivienda.
La madrugada del lunes 15 de mayo, además de sin techo
pasó a ser una víctima de violación, presuntamente
en manos de un funcionario de la Policía de Guaicaipuro.
"Yo no me resistí porque tenía una pistola en la
cabeza, era peor si me resistía, lo que hice fue cerrar
los ojos y rogar para que aquella pesadilla terminara lo más
rápido posible", expresó Ana Ocarina Centeno.
Explicó que el incidente ocurrió a las 4:00 am,
cuando terminaba una mudanza de un taller cercano, que debía
entregar a un tribunal a primera hora de la mañana.
Ana Ocarina Centeno relata que cuando intentaba entrar
por última vez al taller para pedir un yesquero que
le permitiera alumbrar el camino de regreso al galpón,
un agente de la Policía Municipal de Guaicaipuro
le apuntó con su arma para llevarla al módulo
policial, ubicado a la entrada del mercado El Paso. En
el módulo, "cerró la puerta y me dice que me
levante la camisa. Me la levanto lo necesario para que
viera que no estaba robando, pero inmediatamente me dice
que me baje los pantalones y, como no quise, se paró
detrás de mí y me puso la pistola en la cabeza
para que le obedeciera. Hizo lo que tenía que hacer,
me abrió la puerta y me dijo que no volviera por
allí", afirmó.
El caso está a cargo de la fiscal segunda del
Ministerio Público, Josefina Fernández, quien
sólo aseguró que el funcionario está
detenido, a la orden de los tribunales.
Por lo pronto, Ana Ocarina Centeno se recupera del
trauma que implica sufrir una violación; luego
de que hace un poco más de un mes quedara damnificada
en el sector El Guaremal, a consecuencia de las lluvias,
y de que su esposo muriera en manos del hampa en Maracay.
Quieren amedrentarnos
Una de las refugiadas y madre de cinco
niñas, Sandra Acosta, indicó que desde
el pasado lunes "los hombres hacen guardias
de noche porque ahora estamos en peligro todas
nosotras. Hacemos un llamado al gobernador Diosdado
Cabello para que nos saque rápido de aquí.
Esto no tiene seguridad, las puertas están
amarradas con alambre".
La violación de Ana Ocarina Centeno
generó gran alarma entre los refugiados
de El Paso, a raíz de los enfrentamientos
que han sufrido con las autoridades regionales,
quienes han hecho caso omiso a sus solicitudes
de vivienda.
Al respecto Centeno afirmó que "esto
nos hace pensar que es parte del juego político
para presionar y asustar a las mujeres para
que nos fuéramos pero no, no se van
a salir con la suya, aquí nos quedamos
porque necesitamos ayuda".