Buenos Aires. Entre 40% y 60% de los obreros de los
frigoríficos argentinos dedicados a la exportación
de carne vacuna fueron suspendidos de sus labores por la decisión
del Gobierno de prohibir las ventas externas, reseñó
Reuters.
Entre 7.600 y 9.600 trabajadores fueron suspendidos desde
que el Gobierno dispuso en marzo la veda, que busca aumentar
la oferta y reducir los precios en el mercado local.
Según Adolfo Etchehun, secretario general del Sindicato
de la Carne del Gran Buenos Aires, "esto aumentó mucho
en las últimas semanas porque las empresas tomaron
conciencia de la resolución del Gobierno de subsidiar
a los trabajadores".
El Gobierno anunció a fines de abril que pagará
un subsidio de unos 1.000 pesos (328 dólares) mensuales
a los trabajadores del sector suspendidos.